viernes, 6 de junio de 2014

El cielo de verano, segunda parte: la zona de Ofiuco y la Serpiente


LAS CONSTELACIONES VERANIEGAS

Continuando con la descripción de los objetos interesantes que pueden observarse durante los meses veraniegos ahora paso a la zona situada entre Hercules y el Escorpion, a media altura entre el horizonte y el cenit desde latitudes medias del Hemisferio Norte y mirando al Sur a principios de verano.

La Serpiente esta dividida en dos mitades, la cabeza y la cola, quedando Ofiuco, una constelación muy extensa, entre ambas. Lo mejor para orientarnos es partir de Alfa de Ofiuco, una brillante estrella de la 2ª magnitud situada a 1/3 de camino entre Vega (Alfa de Lira) y Antares (Alfa del Escorpión). A unos 10º al SE de ella podemos ver la Beta Oph de la 3ª magnitud. Al SO, y por encima de la constelación del Escorpión, se hallan dos brillantes estrellas, la Eta y la Zeta Oph, ambas de la 2.5 magnitud aproximadamente. Prolongando la línea que une la Eta y la Zeta hasta otro tanto de su distancia vemos una pareja de estrellas de la 3ª magnitud, la Epsilon y la Delta Oph y prolongando aún más esta alineación se halla la Alfa de la Serpiente, de la 2.5 magnitud aproximadamente.

LA ZONA DE OFIUCO Y LA SERPIENTE


Centrando la Alfa de la Serpiente en el buscador y dirigiéndonos lentamente hacía el SE puede verse con facilidad un redonda nubecilla, se trata de uno de los cúmulos globulares más brillantes del cielo: M 5. Con el refractor de 120 mm puede verse un núcleo muy brillante, es uno de los cúmulos globulares con mayor gradiente luminoso. Utilizando el ocular de 7 mm a 114 aumentos se empieza a resolver en estrellas. Con el dobson de 10" es un objeto magnifico, pueden verse algunos centenares de estrellas y se observan perfectamente las "patas de araña", bastante más largas que en M 13.

Volviendo a la Alfa de la Serpiente nos dirigimos hacía el NE y pronto veremos una estrella de la 4ª magnitud, la Delta Serp. Es una magnifica doble con componentes de la 4ª y 5ª magnitud de un color blanco amarillento y separadas por unos 4", la mejor visión la tengo utilizando el ocular de 4 mm y 200 aumentos con el refractor de 120 mm.

Ahora centramos Alfa de Ofiuco, al SE de ella se encuentra la Beta de la 3ª magnitud y observando con el buscador podemos ver a apenas 1º al NO un rico campo estelar, se trata del cúmulo abierto IC 4665, también conocido como el Gran Cúmulo de Ofiuco. Debido a su amplio tamaño, aproximadamente 1º, es necesario utilizar un aumento pequeño, es un buen objeto para prismáticos. Con el NA 120 la mejor vista la consigo con el ocular de 31 mm que da 25 aumentos con un campo de poco más de 2.5º. Esta formado por estrellas brillantes aunque dispersas. Su estructura es muy regular y no hay condensaciones de ningún tipo, parece una versión más modesta de M 44 "El Pesebre".


Siguiendo la alineación Alfa - Beta Oph encontramos una estrella de la 3.5 magnitud, Gamma Oph. Si desde ella nos dirigimos al Este enseguida veremos un grupo de estrellas entre la 4ª y la 5ª magnitud, las primeras que encontramos están alineadas de Norte a Sur. Desde la central nos dirigimos ligeramente al Este y veremos otra estrella de la 4ª magnitud de color anaranjado, es la 70 Oph. Con telescopio podremos ver que se trata de una doble con componentes de la 4ª y 6ª magnitud y actualmente separadas por unos 6". Digo actualmente pues se trata de una doble de corto periodo, poco menos de 88 años y su distancia y angulo de posición varían rápidamente. En el apoastro (tal como está ahora) la distancia es de poco más de 6" y en el periastro apenas llega a los 2". Incluso en la mínima distancia pueden separarse con pequeños telescopios. Se trata de una doble extremadamente interesante pues al ser una de las estrellas más cercanas hemos podido conocer su distancia mediante el paralaje, aproximadamente 16 años-luz. Conociendo su distancia podemos averiguar los verdaderos parámetros de su órbita y aplicando la Ley de Gravitación Universal calcular la masa de ambas estrellas. Son estrellas relativamente pequeñas, con una masa equivalente a 0.80 y 0.60 la de nuestro Sol y el estudio de esta estrella doble nos ha permitido conocer la relación masa-luminosidad de las estrellas. Es una de las pocas estrellas dobles de corto periodo cuya trayectoria podemos seguir enteramente con telescopios modestos. La fotografía esta realizada con el NA 120 y mi antigua DBK 21AU04.AS..

Desde latitudes más meridionales, mejor aún desde el Hemisferio Sur, hay otra estrella doble (en realidad triple) de corto periodo (alrededor de 80 años) y mucho más brillante, separable con los más pequeños telescopios: Alfa Centauri. Es la estrella más cercana a nuestro Sistema Solar, a poco más de cuatro años-luz de distancia. Sus dos componentes principales son brillantes y muy parecidos al Sol en masa y luminosidad. El tercer componente es mucho más pequeño y débil, se trata de una enana roja situada a unos dos meses-luz de las anteriores y que en la actualidad es la estrella más cercana a nuestro Sol, la Próxima Centauri. No es nada comparado con las distancias que nos separan de otros objetos que se miden en miles y millones de años-luz. Parece que esta al lado, pero  nos separan 40 billones de kilómetros. La luz solo tarda poco más de un segundo en recorrer la distancia entre la Tierra y la Luna pero necesita cuatro años para recorrer la distancia que nos separa de Alfa Centauri. Alucinante ¿verdad?, da vértigo.

Centremos de nuevo el Gran Cúmulo de Ofiuco. Si a partir de el nos dirigimos hacía el Este no tardaremos en ver por el buscador otros dos cúmulos abiertos. El situado más al Este es NGC 6633. Es bastante más pequeño que el anterior, aproximadamente unos 20' pero contiene casi tantas estrellas como el, esto hace que su concentración sea mayor y por tanto resulte más bonito observado con telescopio, además nos llama la atención el dibujo que forman sus estrellas más brillantes que forman una figura parecida a un interrogante. Si ahora nos desplazamos ligeramente hacia el SO veremos otro cúmulo abierto: IC 4756, es tan extenso como el Gran Cúmulo de Ofiuco, aunque sus estrellas son menos brillantes, en compensación tiene un buen número de estrellas, más de un centenar, su estructura también es muy diferente pues la disposición de sus componentes es muy irregular.


Desde este último cúmulo podemos dirigirnos unos cuatro grados hacía el Este y bajando al mismo tiempo poco más de un grado hacía el Sur. Encontraremos una estrella de la 4ª magnitud que incluso con el más pequeño telescopio y con pocos aumentos se convierte en una preciosa doble formada por dos estrellas de la 4.5 magnitud de un perfecto color blanco (parecen dos diamantes) y separadas por unos 20" (aproximadamente el diámetro aparente del disco de Saturno). Es la Theta Serp, una de las estrellas dobles más fáciles y al mismo tiempo más bonitas del firmamento, prácticamente gemelas tanto en brillo como en color. La fotografía esta realizada con el NA 120 y la cámara DMK 21AU04.AS.

Volviendo al cúmulo NGC 6633 (el de la "interrogación") y desplazandonos hacía el Este, en dirección al Gran Cúmulo de Ofiuco y aproximadamente a 1/3 de camino de este último, podremos ver a través del telescopio una estrella borrosa de la 9ª magnitud, es la nebulosa planetaria NGC 6572. Hay que utilizar aumentos elevados pues se trata de una nebulosa muy pequeña, apenas tiene unos 15" de diámetro aparente, aproximadamente el mismo de Marte en la oposición de este 2014. En compensación su pequeño tamaño supone una elevada densidad luminosa y por tanto soporta perfectamente entre 150 y 200 aumentos con telescopios de abertura moderada, además se trata de una de las planetarias cuyo color es más fácil de ver con pequeños telescopios, con el NA 120 la veo de un color verdeazulado.

En la zona central de Ofiuco hay tres interesantes cúmulos globulares. Para localizarlos fácilmente lo mejor es ir a la zona meridional de la constelación, por encima del Escorpión, donde se hallan la alineación formada por la Eta, Zeta, Epsilon y Delta Oph (las dos últimas muy cercanas entre ellas). Centramos esta última, subimos un par de grados al Norte y nos dirigimos hacía el Este, con el buscador, apenas desaparezca de nuestra vista la Delta Oph, veremos una diminuta nube redondeada, es M 12. Con el NA 120 se ve un bonito cúmulo globular de la 6.5 magnitud aproximadamente, de relativamente baja luminosidad superficial y con un núcleo poco marcado. Pueden verse algunas decenas de estrellas por toda su superficie que se convierten en unos pocos cientos con aberturas de 8 a 12". Si a partir de el nos desviamos unos 3º al SE encontraremos otro cúmulo globular M 10. Con el buscador nos parecerá igual que el anterior (mismo tamaño y mismo brillo) pero con telescopio podemos ver que es bastante diferente. Es mucho más concentrado, con un núcleo brillante y una periferia mucho más difusa. Con el NA 120 pueden verse algunas decenas de estrellas alrededor del brillante núcleo y con mayores aberturas el número se eleva a algunos centenares aunque la zona central resulta imposible de resolver. El último cúmulo globular lo encontraremos fácilmente dirigiéndonos al Este, aproximadamente la misma distancia que separa Delta Oph de los cúmulos anteriores. Con el buscador veremos otra diminuta nube redonda, como una pequeña estrella borrosa. Es menos brillante y de menor tamaño que M 10 y M 12 (magnitud 7.5 aproximadamente) pero aún así distinguible de una estrella, se trata del cúmulo globular M 14. Con el NA 120 no es posible ver sus estrellas componentes, se necesitan aberturas de 8 a 10" para empezar a resolverlo.

Para terminar con esta interesante zona del cielo nos desplazamos hacía el Este a partir de M 14. A unos 10º (aproximadamente dos veces el campo de un buscador de 9X50) encontramos una estrella de la 3.5 magnitud, es la Eta Serp, la más brillante de la cola de la serpiente. No tiene perdida, es la más brillante de la zona con diferencia. A partir de ella nos dirigimos poco más de 10º al Sur y con el buscador veremos una pequeña zona borrosa, se trata de M 16, una extraordinaria combinación de cúmulo abierto y nebulosa de emisión. Observándolo con el refractor de 120 mm desataca el cúmulo con algunas decenas de estrellas entre la 8ª y la 10ª magnitud. La nebulosa apenas se ve, solo una zona borrosa inmediatamente al SE del núcleo del cúmulo y de forma vagamente triangular. Con mayores aberturas, de 8 a 10", con un filtro UHC y teniendo un cielo oscuro, la nebulosa se ve mucho mejor, formando unas alas a partir de la zona más brillante, de ahí su nombre de "Nebulosa del Águila". En su centro puede verse una zona más oscura conocida como "trompas de elefante" (por su forma en fotografía) o también los "pilares de la creación". Esta última denominación refleja muy bien su verdadera naturaleza, se trata de una zona donde se están creando nuevas estrellas. Con equipos modestos es posible fotografiar todos estos detalles y además pequeñas zonas oscuras en el interior de la nebulosa, los llamados "Glóbulos de Block". En unos millones de años estás pequeñas zonas oscuras se habrán convertido en nuevas estrellas. La fotografía que hay a continuación fue una de las primeras que hice disponiendo de autoguiado (si no estoy equivocado en el verano del 2011) y en ella pueden verse todos los detalles que he descrito.



M 16 es un interesante cúmulo-nebulosa, buen objeto en visual y extremadamente interesante en fotografía, pero esta zona esta llena de objetos interesantes. No hay que ir muy lejos para encontrar otro espectáculo celeste. Seguramente lo habremos visto en el buscador, a un par de grados al Sur de M 16, otra pequeña zona borrosa. Se trata de M 17, una de las más brillantes nebulosas de emisión que podemos observar. La trataré en el siguiente capítulo de mi descripción del cielo de verano: la zona de Escorpión y Sagitario. Para mi es la región más interesante de todo el cielo nocturno por el gran número de objetos espectaculares y su variedad. Hay algunos de los mejores cúmulos abiertos, espectaculares nebulosas y brillantes cúmulos globulares.

Sin embargo recomiendo observar al mismo tiempo ambos objetos (M 16 y M 17) con unos buenos prismáticos o con un telescopio de campo ancho. Con el NA 120 y utilizando el  ocular Hyperion Aspheric de 31 mm que da un campo de poco más de 2.5º puedo ver ambos objetos al mismo tiempo, una visión fascinante.

lunes, 26 de mayo de 2014

El cielo de verano, primera parte: la zona de Hercules y Lira


Entre los meses de junio y septiembre el cielo nos ofrece quizás el mejor espectáculo del año. La Vía Láctea se ve mejor que nunca y en noches oscuras podemos observarla atravesando prácticamente todo el cielo. Con unos simples prismáticos podemos ver un gran número de cúmulos y nebulosas, con telescopio muchos de ellos resultan realmente espectaculares, también hay un buen número de estrellas dobles dignas de ser observadas.

LAS CONSTELACIONES VERANIEGAS

Este mapa muestra el aspecto del cielo a finales de primavera avanzada la madrugada o hacía medianoche a mediados de verano dirigiendo nuestra vista hacía el meridiano.  Lo más destacado es la Vía Láctea que atraviesa las constelaciones del Cisne y Águila y que alcanza su máximo esplendor en Saguitario. También nos llamará mucho la atención el llamado "triangulo de verano" formado por Vega (Alfa Lyrae), Altair (Alfa Aquilae)  y Deneb (Alfa Cygni) presidiendo el centro del firmamento y estando Vega cerca del cenit. Hacía el Oeste podemos ver la brillante Arcturo (Alfa Bootis) situada en la prolongación de la cola de la Osa Mayor. Entre Arcturo y Vega podemos ver primero un grupo de estrellas formando un semicirculo, es la Corona Boreal y siguiendo en dirección hacía Vega podemos ver la amplia constelación de Hercules, al Sur de esta última y a media altura podemos ver las constelaciones entrelazadas de Ofiuco y Serpiente. Al Este de Vega podemos ver la constelación del Cisne, llamada también la "cruz del norte" por la disposición de sus principales estrellas, veremos que la Vía Láctea transcurre por esta constelación formando dos brazos con una zona bastante oscura entre ambos. Siguiendo la Vía Láctea hacía el Sur tenemos la brillante Altair en la constelación del Águila y aún más al Sur, ya a poca altura sobre el horizonte la constelación del Escorpión con la brillante y rojiza Antares. Al Este del Escorpión podemos ver las estrellas de Sagitario donde las nubes de estrellas de la Vía Láctea alcanza su mayor vistosidad.

Tal como ya he comentado el número de objetos, tanto estrellas dobles como cúmulos y nebulosas, que podemos observar en estas constelaciones es muy elevado, en este relato he hecho una selección de los que considero más espectaculares o interesantes. Dada la considerable extensión de este trabajo lo he dividido en varias partes, esta es la primera de ellas, en las próximas semanas añadiré los siguientes capítulos. Mi propósito es montar una pequeña guía de observación para orientar a los aficionados noveles, con el tiempo espero poder añadir las constelaciones visibles durante el resto del año. Las observaciones han sido realizadas utilizando principalmente mi refractor Vixen de 120 mm de diámetro montado en ecuatorial y el dobson de 254 mm de diámetro que tuve entre mayo de 2010 y septiembre de 2013, también he utilizado equipos de otros compañeros, desde refractores de 100 mm a reflectores de 305 mm. Los mapas están sacados del programa "Cartes du Ciel", un excelente programa de cartografía celeste que no debería faltar en el ordenador de ningún aficionado a la Astronomía y que puede descargarse gratuitamente. Las fotografías están realizadas con mi refractor de 120 mm.

LA ZONA DE HERCULES Y LIRA

He empezado por estás dos constelaciones pues desde las latitudes medias del Hemisferio Norte pueden observarse a partir de finales de mayo y principios de junio sin necesidad de trasnochar demasiado.


La constelación de Hercules es una de las más extensas del Hemisferio Norte aunque no tiene estrellas particularmente brillantes ni las alineaciones son muy claras. Para orientarnos en ella podemos partir del Alfa de Ofiuco, una brillante estrella situada a 1/3 de distancia entre Vega y Antares, unos pocos grados al NO podemos ver una estrella entre la 3ª y 4ª magnitud de marcado color rojo, Alfa Hercules, más al NO podemos ver una pareja de estrellas, la Beta y la Gamma Hercules formando un triangulo con Alfa. Al Norte de este triangulo podemos ver el trapecio central de esta constelación.

Partiendo de la estrella de la esquina NE del trapecio central de Hercules vemos otras dos estrellas, la más oriental es la Rho Her, si la observamos con un aumento entre medio y alto podremos ver que es una preciosa doble formada por componentes de la 4ª y 5ª magnitud separadas por unos 4" y de color blanco, la mejor imagen la he conseguido con el ocular de 4 mm que aplicado al NA 120 da 200 aumentos. La fotografía de la derecha la hice con mi antigua cámara planetaria DBK 21AU04.AS.

Si desde esta preciosa doble nos desplazamos unos cinco grados hacía el Norte podremos ver una nubecilla redonda a través del buscador. Observando esta nubecilla con un pequeño telescopio podremos ver que es un disco redondeado más brillante en el centro, es el cúmulo globular M 92. Con el NA 120 y utilizando el ocular de 7 mm que da 114 aumentos se distinguen algunas decenas de estrellas más condensadas en el centro y con un núcleo muy denso y brillante. Con el dobson de 254 mm el número de estrellas visibles es de unos pocos cientos y resulta espectacular.

Volviendo al trapecio central de Hercules y a 1/3 de camino entre la Eta y la Zeta Her (las dos estrellas que forman el lado occidental del trapecio) podremos ver con el buscador otra nubecilla redonda que si la noche es bien oscura podemos llegar a distinguir a simple vista, es M 13, el famoso gran cúmulo globular de Hercules, el más bonito de los globulares visibles desde el Hemisferio Norte. Con el NA 120 y en noche oscura ya resulta espectacular, pudiendo verse con claridad más de un centenar de estrellas y se adivinan muchas más. No es tan denso como M 92 y esto ayuda a que se resuelva con más facilidad. Con el mismo NA 120 se pueden observar hileras de estrellas que parten del centro formando alineaciones curvadas, lo que se conoce como las "patas de araña" y que están presentes en muchos cúmulos globulares aunque en ninguno el efecto es tan espectacular. Con telescopios de mayor diámetro (de 8 a 10") el número de estrellas visibles es de varios cientos y es un espectáculo que deja boquiabierto a cualquiera. He aquí una fotografía que obtuve de el hace tres años, dado que por entonces no disponía de sistema de autoguiado las exposiciones fueron necesariamente cortas, aún así nos muestra la riqueza de este extraordinario cúmulo.



Para finalizar con los objetos más espectaculares de Hercules nos dirigimos a la rojiza Alfa, situada, como he dicho anteriormente, a pocos grados al NE de Alfa Oph, la brillante estrella a 1/3 de camino entre Vega y Antares. Con pequeños telescopios descubrimos que es una magnifica doble, la más brillante es una estrella variable que oscila entre la 3ª y la 4ª magnitud y su pareja es de la 5ª magnitud. Resulta espectacular el contraste de colores, la primaria roja y la secundaria verdeazulada. Con el NA 120 la mejor visión la consigo con el ocular de 4 mm y 200 aumentos. La fotografía de la derecha esta realizada con el NA 120 y mi antigua cámara planetaria DBK 21AU04.AS. 

Pasamos ahora a la vecina constelación de Lira, situada al Este de Hercules y presidida por la brillante Vega. Vemos que inmediatamente al Este de Vega hay dos estrellas formando un pequeño triangulo con ella, la situada más al Norte es Epsilon Lyr. Con el buscador o unos prismáticos (incluso a simple vista si tenemos una vista muy aguda) vemos que la Epsilon Lyr esta formada por dos estrellas gemelas orientadas de Norte a Sur, pero observando con un telescopio  a elevados aumentos vemos que cada una de ellas es doble, formando un sistema cuádruple aunque, dada la disposición de sus componentes, es más conocida como la "doble-doble de Lira". Con el NA 120 observando a 200 aumentos resulta espectacular, la distancia entre los componentes de cada una de las parejas es de solo unos 2.5" de modo que se ven pegadas la una a la otra, además están en posición perpendicular, el color de las componentes es blanco tirando al azul. La fotografía esta realizada con el NA 120 y una cámara planetaria DMK 21AU04.AS.

La estrella más meridional del triangulo formado por esta, la Epsilon y Vega es a su vez la esquina NO de un pequeño trapecio. La estrella situada en la esquina SO es la famosa Beta Lyr, una variable de eclipse de la 4ª magnitud, es de color azul y tiene una compañera anaranjada de la 7ª a poco menos de 50" (aproximadamente el diámetro aparente de Júpiter), debido a su considerable separación conviene observarla con poco aumento.

Si partimos de la Beta Lyr y nos dirigimos hacia la Gamma Lyr (la estrella de la esquina SE del trapecio) podremos ver a mitad de camino entre ellas uno de los objetos de cielo profundo más curiosos, la M 57, la famosa nebulosa anular de Lira. Con el NA 120 ya puede observarse su forma como de anillo de humo, la mejor imagen la consigo utilizando el ocular de 7 mm a 114 aumentos. Con mayores aberturas (de 8 a 10") su forma anular resulta aún más clara y podemos ver como los extremos son algo más oscuros además de empezar a distinguir que tiene un suave color verdeazulado el cual se refuerza utilizando un filtro tipo UHC. Conviene utilizar un aumento relativamente alto, cercano al resolvente del telescopio, es decir entre 150 y 200 aumentos con un 8" pues es  un objeto relativamente pequeño, de apenas un minuto de arco de diámetro aparente, por fortuna su luminosidad superficial es bastante alta por lo que tolera aumentos bastante elevados. Por regla general las nebulosas planetarias son los objetos de cielo profundo que podemos observar con un mayor aumento debido a su relativamente alta luminosidad superficial. La fotografía que hay a continuación la hice utilizando el NA 120 y haciendo exposiciones cortas al carecer de autoguiado.




Para terminar con la constelación de Lira partimos de Gamma y nos dirigimos al SE en dirección a Albireo, la Beta Cyg, a medio camino entre ambas podremos ver por el buscador una pequeña estrella borrosa, es el cúmulo globular M 56. Es más pequeño y menos brillante que los otros dos globulares que he descrito anteriormente. Con el NA 120 apenas consigo resolverlo en unas pocas estrellas en el límite de visibilidad, para resolverlo con seguridad he necesitado aberturas de 8 a 10" al menos.

lunes, 16 de diciembre de 2013

Júpiter, mediados de diciembre de 2013


He estado varias semanas sin poder fotografiar el planeta gigante, las condiciones meteorológicas han sido poco favorables debido a un "seeing" muy mediocre, además la mayoría de las noches las chimeneas del polígono industrial situadas frente a mi domicilio han estado echando humos que aumentaban la turbulencia atmosférica local enturbiando aún más las imágenes.

Esta noche, aunque el "seeing" era mediocre, las chimeneas no estaban funcionando a excepción de una y esto me ha decidido a hacer un intento. Aunque el resultado no ha sido demasiado bueno comparado con otras ocasiones al menos he sacado suficientes detalles como para que valga la pena. Entre otros detalles hay un ovalo en el hemisferio Sur situado entre otros dos óvalos, casi en contacto con ellos en la misma latitud y en el meridiano central, que unos meses atrás no era visible, otra de las sorpresas que hace tan interesante la observación y fotografía de este planeta. ¿Se fusionaran los tres óvalos dando lugar a otro mayor?, lo mismo ocurrió entre 1998 y 2000 en que tres óvalos se fusionaron dando lugar a un único ovalo de mayor tamaño, el ovalo BA, visible en la fotografía muy cerca del limbo izquierdo y casi en la misma latitud que los tres óvalos mencionados (entre medio aparece otro ovalo). El ovalo BA mantuvo un color blanco hasta principios de 2006 en que cambió a un color rojizo por lo que también se le conoce como la "pequeña mancha roja", su tamaño es comparable al diámetro de nuestro planeta.

Júpiter se acerca a la oposición, quedan aproximadamente tres semanas para ello, por lo que su diámetro aparente ha aumentado mucho con respecto a las fotografías anteriores. El satélite situado a su izquierda es Io, uno de los cuerpos más interesantes del Sistema Solar debido a su elevada actividad volcánica causada por las fuerzas de marea entre Júpiter y los satélites Europa y Ganimedes que están en una resonancia 1-2-4 con Io, cada cuatro vueltas de Io se producen dos vueltas de Europa y una de Ganimedes y al estar alineados producen unas intensas fuerzas de marea en Io.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Júpiter: animación transito de Ganimedes


Esta noche de Halloween el planeta Júpiter nos mostró un bonito espectáculo: el transito de Ganimedes, el mayor de sus satélites.

Aunque las condiciones atmosféricas no eran buenas debido a un "seeing" muy mediocre no quise perderme este curioso fenómeno, hacía más de un año, desde la anterior oposición, que no presenciaba el transito de un satélite y tenía ganas de observarlo y fotografiarlo, aunque de no haber habido este transito probablemente no me habría tomado la molestia de sacar fotografías.

Ganimedes es el mayor satélite del sistema solar, con unos 5.200 km de diámetro, mayor que el planeta Mercurio y no mucho más pequeño que Marte, pero comparado con el gigante Júpiter resulta minúsculo.

En esta animación puede verse parte del transito, aproximadamente desde la mitad hasta el final. Habría querido sacar el principio del transito pero no fue posible pues el planeta estaba a muy poca altura sobre el horizonte y la turbulencia atmosférica emborronaba demasiado las imágenes. Tampoco me fue posible prolongar la animación hasta que el satélite se separara del planeta pues me lo impedía el balcón del vecino de la planta superior.

En la animación puede verse un curioso fenómeno, cuando el satélite se proyecta cerca del meridiano central del planeta se ve muy oscuro pero cuando se acerca al limbo se ve cada vez más claro, esto es debido a que el limbo de Júpiter, debido a la absorción de su atmósfera, es mucho más oscuro que el centro del disco planetario.

Para animar aún más el espectáculo era visible la Gran Mancha Roja, al principio de la animación puede verse surgiendo por el limbo. Este año se ve bastante contrastada, además la "hollow", la bahía que forma en la SEB (Banda Ecuatorial Sur), esta muy marcada por lo que resulta sencillo observarla al contrario que otros años en que apenas destaca.


domingo, 22 de septiembre de 2013

Mare Crisium


Hacía mucho tiempo que no fotografiaba la Luna, en primer lugar solo puedo fotografiarla depués de llena desde finales de verano a finales de otoño debido a mi orientación NE, en segundo lugar el año pasado tuvimos un otoño bastante desastroso por lo que hace a la fotografía lunar y planetaria y no tuve oportunidad de fotografiar nuestro satélite, lo echaba de menos. Afortunadamente ayer noche el cielo estaba despejado y el "seeing" sin ser ninguna maravilla, no estaba del todo mal para las condiciones habituales en mi domicilio.

En esta ocasión me propuse fotografiar uno de los accidentes más característicos de la Luna, el Mare Crisium, una gran cuenca de impacto que se formo hace unos 3.900 millones de años y situada cerca del limbo Este de nuestro satélite. Debido a su cercanía al limbo lo vemos ovalado siendo aparentemente mayor su diámetro de Norte a Sur que de Este a Oeste, en realidad es efecto de perspectiva pues de Norte a Sur mide unos 570 km mientras que de Este a Oeste mide unos 620 km.

Los muros que lo rodean tienen alrededor de 3000 metros de altura y cuando la Luna se encuentra en la fase apropiada, alrededor de tres días después de nueva o dos días después de llena, nos muestran un aspecto impresionante.

En el centro del muro Oeste (izquierda en la fotografía) hay dos promontorios: el Promontorium Olivium (al Norte) y el Promontorium Lavinium (al Sur). Al Este del Promontorium Lavinum podemos ver un cráter semí enterrado por la lava, se trata de Yerkes, más al Sur, y pegado al muro oeste del Mar, tenemos otro cráter parecido, se trata de Lick, ambos cráteres tienen unos 30 km de diámetro. Al Este de ambos cráteres podemos observar un cráter algo menor, se trata de Picard, de unos 23 km de diámetro, es un cráter muy profundo para su diámetro pues tiene unos 2.500 metros de profundidad, es evidente que se formo con posterioridad al impacto que dio lugar al mar. El interior del mar este repleto de dorsales formadas por la lava al enfriarse.

De nuevo Júpiter


Tras varios meses sin poder observarlo esta madrugada he podido volver a ver mi planeta preferido. Aún faltan cerca de cuatro meses para la oposición por lo que el diámetro aparente aún es relativamente pequeño, alrededor de 36" contra los 47" que tendrá a principios de enero de 2014, pero ya se pueden empezar a realizar observaciones y fotografías interesantes.

Júpiter es un planeta muy fácil de localizar y observar, su gran brillo, su color perfectamente blanco y su absoluta falta de centelleo lo hacen inconfundible. En estos momentos basta con que dirijamos nuestra vista hacía el horizonte Este a partir de las tres de la madrugada y esa estrella extremadamente brillante que destaca sobre todas las demás es Júpiter.

Con unos simples prismáticos podremos ver un pequeño disco acompañado de sus principales satélites perfectamente alineados. Con los más pequeños telescopios podremos empezar a observar los detalles del planeta destacando dos bandas oscuras paralelas al ecuador. Con aberturas medias podremos observar varias bandas además de otros detalles y empezar a distinguir diversas tonalidades de color.

Los detalles de Júpiter varían de aspecto pues lo que vemos es su atmósfera, resulta apasionante estudiar la meteorología de otro mundo.

Esta temporada Júpiter, tras varios años de darnos sorpresas, por ejemplo en el 2010 desapareció una de las bandas ecuatoriales, presenta su aspecto más "normal".  Las dos bandas ecuatoriales se presentan bien marcadas, más ancha la SEB (Banda Ecuatorial Sur) que además parece desdoblada. Es el aspecto habitual del planeta, aunque seguro que cuando menos lo esperemos nos dará alguna sorpresa.

miércoles, 10 de julio de 2013

Saturno: 2010 - 2013


El planeta Saturno es quizás el más bello espectáculo celeste que podemos observar incluso con telescopios modestos.

Su disco no nos muestra muchos detalles, al contrario del otro gran gigante gaseoso de nuestro Sistema Solar: Júpiter. Por el contrario, y para compensar, nos muestra una imagen única, su fabuloso sistema de anillos.

Los anillos de Saturno no son sólidos, como podríamos pensar observándolos. En realidad están compuestos por millones de pequeñas partículas que rotan alrededor de su plano ecuatorial.

Visualmente, y con equipos amateurs, podemos observar tres anillos. El anillo A es el más exterior, el anillo B esta en el centro del sistema de anillos y es el más brillante, entre ambos podemos ver una fina línea oscura, la división de Cassini, fácilmente visible con pequeñas aberturas si los anillos están suficientemente inclinados, el anillo C es mucho más oscuro y resulta difícil de observar.

El eje de rotación de Saturno no es perpendicular al plano de su órbita y desde nuestro planeta podemos ver los anillos más o menos inclinados con respecto a nuestra visual. Cuando están de perfil apenas son visibles, en cambio cuando están más inclinados resultan espectaculares.

En la animación podemos observar el cambio en la orientación de los anillos de Saturno entre los años 2010 y 2013. Seguirán inclinándose cada vez más hasta llegar al máximo en el año 2017. Luego volverán a observarse cada vez más de perfil. En este gráfico podemos ver el proceso completo.


Tengo muchas ganas de que llegué el 2017 y ver de nuevo los anillos de Saturno en su máxima inclinación. Desgraciadamente desde el Hemisferio Norte cada año, hasta el 2017, lo tendremos a menor altura sobre el horizonte, es algo que representa un grave inconveniente para poder observarlo y fotografiarlo con detalle, ya se nota en la fotografía realizada en junio de 2013, tiene una definición más pobre que las anteriores. A pesar de todo Saturno con los anillos en su máxima inclinación es todo un espectáculo.

M 20


La Nebulosa Trífida es uno de los más interesantes objetos de cielo profundo. Resulta sencillo localizarla, basta con ir a la zona Oeste de Satigario, podremos ver tres brillantes estrellas alineadas de Norte a Sur, si nos dirigimos a la situada al Norte (Lambda Sagitari)  y nos desplazamos unos pocos grados al Oeste podremos observar la Nebulosa Laguna (M 8), visible a simple vista en cielos oscuros, a poco más de un grado al Norte podremos ver la Trífida. Recomiendo la observación de esta magnifica zona con unos buenos prismáticos o con un telescopio de gran campo, podremos observar la "Laguna", la "Trífida" y el cúmulo abierto M 21, una formidable visión de conjunto.

La Trífida es una nebulosa con una débil luminosidad superficial, aunque con un telescopio de abertura media puede observarse perfectamente. La zona meridional es mucho más visible que la zona Norte, a ello contribuye la brillante estrella situada en el centro de la mitad Norte de la nebulosa y que nos deslumbra dificultando la observación.

La mitad Sur de la Nebulosa nos muestra detalles, en concreto podremos observar (con aberturas de 200 mm en adelante y un cielo oscuro) las bandas oscuras que la dividen y que le han dado el nombre de "Nebulosa Trífida".

En el centro de la zona Sur podremos observar una preciosa pareja de estrellas de la 7ª magnitud pegadas la una a la otra, son la HIP 88330 y la HIP 88333 (esta última tiene una compañera de la 10ª magnitud).

La mitad Norte de la nebulosa esta presidida por una brillante estrella de 5.5 magnitud: la HIP 88298. Esta zona de la nebulosa es mucho más difusa y resulta difícil observarla si no disponemos de un cielo bien oscuro.

En las fotografías en color podemos observar mucho mejor esa diferencia entre las dos partes de la nebulosa. La zona Sur es una nebulosa de emisión que se nos presenta con un acentuado color rojo, en cambio la zona Norte es una nebulosa de reflexión de color azul. Esta diferencia entre las dos partes de la M 20 hace que utilizando filtros tipo UHC (imprescindibles si tenemos algo de contaminación lumínica) la zona Sur destaque mientras que la zona Norte apenas sea observable. Lo mismo ocurre en fotografía, utilizando filtros anti contaminación lumínica la zona Sur queda perfectamente retratada mientras que la zona Norte se ve mucho más difusa y débil. Esto es debido a que las nebulosas de emisión emiten en unas bandas del espectro muy concretas que podemos aislar mediante filtros, en cambio las nebulosas de reflexión emiten en espectro continuo y cualquier filtro anti CL reducirá considerablemente la señal.

En esta fotografía he utilizado un filtro anti CL, el CLS-CCD. Desde el Montseny, mi lugar habitual para observación y fotografía de cielo profundo, los objetos con una declinación meridional como esta nebulosa resultan complicados. El horizonte Sur del Montseny esta fuertemente degradado por la contaminación lumínica procedente del Área Metropolitana de Barcelona y eso dificulta considerablemente la observación y fotografía de cualquier objeto visible en el horizonte meridional.

La distancia que nos separa de la Nebulosa Trífida es de unos 5000 años-luz, aproximadamente la misma que nos separa de su vecina M 8 (la Nebulosa Laguna), por lo que ambas nebulosas deben estar muy cercanas entre si.