jueves, 20 de noviembre de 2014

Júpiter, ocultación de Ganímedes por Calisto la madrugada del 19 de noviembre de 2014

Los satélites de Júpiter siempre son un espectáculo, transitan por delante del planeta ellos y sus sombras, se ocultan tras el, son eclipsados por la sombra del planeta, estos son los fenómenos clásicos.

Hay otros acontecimientos que solo ocurren durante unos meses cada seis años, son los PHEMU, los fenómenos entre satélites. En la madrugada del 19 de noviembre hubo uno de ellos, la ocultación del satélite Ganimedes por Calisto.


La animación esta formada por cuatro imágenes resultado de procesar vídeos de 1500 fotogramas cada uno a una velocidad de 1/15 de segundo. El procesado lo he realizado utilizando los programas Castrator, RegiStax y FitsWork, la animación la he montado con el programa AnimationShop.

Habría querido hacer unos pocos vídeos más antes de la ocultación, digamos otros tres o cuatro y uno o dos más después. Por desgracia media hora antes de la ocultación unas molestas nubes cubrieron esa zona del cielo, aún tuve suerte de que despejara unos minutos antes de la ocultación para así poder registrar este interesante fenómeno.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Júpiter, transito de Io en la madrugada del 2 de noviembre de 2014.

En la madrugada del 1 al 2 de noviembre de este año se produjo un transito de Io por delante del disco de Júpiter. Hacía mucho tiempo que no podía hacer fotografía planetaria debido a las malas condiciones meteorológicas, pero esa madrugada tuve suerte, un cielo despejado aunque por momentos brumoso y un "seeing" bastante bueno para lo que es habitual  en mi domicilio. Por tanto aproveche la oportunidad para sacar varios vídeos que luego he procesado para realizar una animación de este interesante fenómeno.


La animación esta compuesta por un total de quince fotografías resultado de vídeos realizados con intervalos de cinco minutos entre cada uno de ellos, de las 03:05 a las 04:20 T.U..

Es fascinante ver el cambio que experimenta Io cuando pasa de estar transitando por el centro del disco de Júpiter a estar en el limbo. El limbo de Júpiter es mucho más oscuro que el centro del planeta debido a que tiene una atmósfera muy densa. Cuando un satélite esta transitando por el centro del planeta se ve oscuro, pero cuando se acerca al limbo empieza a aclararse debido al contraste.

Es también realmente interesante el rápido desplazamiento de los satélites, especialmente Io, que al ser el más cercano al planeta de los satélites galileanos recorre su órbita en poco más de 40 horas. En esta animación puede verse la gran velocidad con la que se desplaza Io, en poco más de una hora pasa de estar transitando el centro del planeta a estar bastante alejado de el, casi alcanzando al Calisto que, al ser el más lejano a Júpiter de los cuatro satélites galileanos se mueve mucho más lentamente, tarda casi diecisiete días en completar una órbita alrededor de Júpiter.

También estaban a la vista otros dos satélites, Europa a la izquierda y Calisto a la derecha. Parece mentira que en poco más de una hora los tres satélites: Io, Europa y Calisto, por no hablar de los detalles de las bandas de Júpiter, se desplacen tanto.

A medida que Júpiter iba ganando altura la calidad de la imagen mejoró, esta es la mejor de las fotografías, realizada a las 04:15 T.U.


Es una lástima que el balcón del vecino de la planta superior me impidiera continuar pues habría podido captar un "PHEMU", un fenómeno mutuo de dos satélites de Júpiter, uno de ellos ocultando al otro, en este caso Io y Calisto.

martes, 29 de julio de 2014

El cielo de verano, tercera parte: la zona del Cisne y el Águila.

Para los observadores situados en latitudes medias del Hemisferio Norte las constelaciones del Cisne y el Águila, atravesadas por la Vía Láctea, son quizás dos de las más hermosas constelaciones del cielo. Especialmente el Cisne, conocido también como la "Cruz del Norte" por la disposición de sus principales estrellas.

En primer lugar el mapa del cielo de verano, el cielo que podemos ver a medianoche a mediados de verano desde las latitudes medias del hemisferio norte.

LAS CONSTELACIONES VERANIEGAS


No olvidaré nunca de la primera vez que recorrí la zona del Cisne y el Águila con unos pequeños gemelos de teatro. Era el verano de 1969, el mismo verano de la llegada del Apollo XI a la Luna. Estoy seguro de que todos los que pudimos ver en directo ese momento histórico no lo olvidaremos jamás.

Ese verano pude observar por primera vez la Vía Láctea a simple vista y comprobar que estaba formada por miles y miles de estrellas, fue algo que me engancho por completo. Por aquel entonces la contaminación lumínica era una fracción de la actual. La casa de veraneo de mis tíos estaba en la Costa Brava, a medio camino entre Lloret de Mar y Vidreres, era una urbanización llamada (y creo que todavía se llama así) Lloret Blau. Ese fue el primer verano que pase en la casa de veraneo de mis tíos.

Naturalmente el coincidir mi primera experiencia de observar un cielo oscuro con la Vía Láctea visible a simple vista con la llegada del Apollo XI a la Luna fue algo alucinante.

Empezaré el recorrido por el Cisne para seguir con el Águila recorriendo también cinco pequeñas constelaciones vecinas: Vulpecula, Sagitta, Delphinus, Equuleus y Scutum.

LA ZONA DEL CISNE Y EL ÁGUILA



El Cisne es una de las más características constelaciones del cielo veraniego en el hemisferio norte. Sus estrellas principales: Alfa, Beta, Gamma, Delta y Épsilon, dibujan una cruz casi perfecta atravesada por la Vía Láctea que en las proximidades de Deneb (Alfa Cyg) se divide en dos ramas.


La estrella situada en la esquina NO, Delta Cyg, es una complicada binaria, muy difícil de separar excepto en noches con un "seeing" excepcional. Además de la corta distancia entre las componentes, poco más de 2", está la elevada diferencia de magnitudes, la principal es de la 3ª y la secundaria de la 6ª. Entre una cosa y otra no es sencillo separarlas. Con el NA 120 solo lo he conseguido en noches excepcionales. La fotografía está realizada utilizando una barlow 3X y una DMK 21AU04.AS.

La Delta Cyg es una buena guía para encontrar un interesante objeto, la nebulosa planetaria NGC 6826, basta con dirigirnos poco más de 5º al Norte de la Delta. Veremos varías estrellas, una de ellas es la doble 16 Cyg, con componentes de la 6ª magnitud separadas por unos 40", la nebulosa se encuentra 1/2º al Este. Con poco aumento nos parecerá una estrella borrosa, su diámetro aparente es de poco más de 20", aproximadamente como el disco de Saturno en la oposición. Afortunadamente su elevado brillo (magnitud 8.5) nos permite utilizar aumentos elevados, las mejores imágenes se consiguen con un aumento algo superior al del diámetro del objetivo en mm. Podremos ver un pequeño disco en el puede llegar a verse la estrella central, bastante brillante, de la 10ª magnitud, es una de las pocas estrellas centrales de nebulosas planetarias visible con pequeños telescopios. Un efecto curioso es que si miramos la nebulosa directamente esta parece desaparecer, en cambio si la miramos de reojo se ve claramente, si lo repetimos varias veces la nebulosa parece parpadear, esto le ha hecho ganarse el nombre de "Blinking Nebula", la nebulosa parpadeante.

Desde esta nebulosa podemos dirigirnos algo menos de 3º al NE y veremos otra interesante doble, la Psi Cyg. Sus componentes son de la 5ª y 7ª magnitud y están separadas por unos 3".

Ahora podemos dirigirnos a Alfa Cyg. Deneb es una de las estrellas más brillantes que podemos ver a simple vista, tiene un brillo equivalente al de 50.000 soles y esta situada a unos 1.400 años-luz de distancia. Si el Sol estuviera a la misma distancia necesitaríamos un telescopio de al menos 15 - 20 cm de diámetro para distinguirlo.

Si nos desplazamos unos 3º al Este de Deneb podremos ver una condensación de la Vía Láctea, en ella se encuentra la NGC 7000, la famosa "North América Nebula", llamada así por su parecido con el mapa de Norteamérica. Es muy extensa pero su gran tamaño hace que tenga una muy baja luminosidad superficial y que sea difícil de ver excepto desde un lugar muy oscuro. En esas condiciones podremos distinguirla como una nube de forma más o menos triangular. Un buen truco para verla mejor es utilizar un filtro UHC, preferiblemente de 2", y sostenerlo delante de nuestro ojo, con ello se aumenta el contraste. Con prismáticos de gran formato ya es un buen espectáculo, en cambio con telescopio decepciona, pero con un 8", un ocular de campo amplio y un filtro tipo UHC podemos verla, especialmente la zona del "Golfo de México", he podido observar esa zona de la nebulosa con un reflector Newton 200/1000, utilizando un ocular Hyperion de 31 mm y un filtro UHC.

Si desde ahí nos dirigimos unos 4º al NE podremos ver un cúmulo abierto: M 39 o NGC 7092. Es bastante extenso (alrededor de 1/2º) y brillante (5ª magnitud) de modo que desde un lugar oscuro podremos verlo a simple vista como una pequeña nube difusa. Está situado a unos 800 años-luz, es uno de los cúmulos abiertos más cercanos. Sus estrellas componentes son brillantes, media docena de ellas de la 7ª magnitud, en total hay un par de docenas de estrellas formando un triangulo. Es un cúmulo muy pobre y disperso, bastante decepcionante, aunque es una bonita vista con unos prismáticos o un telescopio de pequeña o mediana abertura y corta relación focal. Con el NA 120 y un ocular de 31 mm es bastante bonito.

Si desde M 39 nos desplazamos unos 3º al ESE encontraremos una nebulosa de emisión asociada a un muy disperso cúmulo abierto, es IC 5146 la "Cocoon Nebula".  La nebulosa tiene unos 15' de extensión y en su centro hay una estrella de la 10ª magnitud que es la principal responsable de su brillo. No es fácil su observación visual, con mi antiguo dobson de 10" pude distinguirla pero apenas era visible. En fotografía resulta muy interesante, se pueden ver varias zonas oscuras que le dan un aspecto parecido al de M 20, la famosa "Trifid Nebula". Además, aunque esta en un campo estelar muy rico, pueden verse zonas completamente vacías de estrellas, especialmente si la fotografía nos muestra un campo de unos cuantos grados, sin duda son nubes de polvo que ocultan las estrellas situadas tras ellas. La fotografía que os muestro seguidamente la realice hace un par de años con mi NA 120 utilizando un filtro UHC y desde el balcón de mi casa en Montmeló, tuve que utilizar un filtro UHC pues la contaminación lumínica en esa zona es brutal.




Ahora podemos dirigirnos a la zona central del Cisne, en ella esta Sadr, la Gamma Cyg. Es la segunda estrella más brillante de la constelación y una de las más brillantes visibles a simple vista. Está situada a unos 1.500 años-luz y su brillo es unas 60.000 veces mayor que el del Sol. Está situada en un rico campo estelar y en el hay varias nebulosas que, por desgracia, son muy difícilmente observables visualmente, aunque en fotografía resultan realmente interesantes.

Si desde Gamma Cyg nos desplazamos algo menos de 2º al SE podremos observar un cúmulo abierto, M 29 o NGC 6913. Es un cúmulo abierto bastante brillante, de la 7ª magnitud, aunque pequeño, unos 10'. Esta formado por una veintena de estrellas y las más brillantes de ellas forman una figura muy parecida a la del cúmulo M 45, las Pleyades.

Si volvemos a Gamma Cyg y desde ella nos desplazamos unos 2º al SO encontraremos uno de los más interesantes objetos del firmamento, la nebulosa NGC 6888, conocida como "Crescent Nebula" por su forma. Es una nebulosa asociada a una estrella tipo Wolf-Rayet, estas estrellas se caracterizan por la potencia de su viento estelar que expulsa gran parte de su masa y esta acaba formando una envoltura a su alrededor. Visualmente no es fácil de observar, pero desde el Montseny, utilizando mi antiguo dobson de 10" y un filtro UHC pude distinguirla como un delicado arco. La fotografía que os muestro a continuación la realice hace un par de años con mi NA 120 desde el Montseny.




Para terminar con la zona que está alrededor de la Gamma Cyg podemos volver a ella y desplazarnos unos 6º al SSE. Ahí se encuentra el más extenso y brillante cúmulo abierto de la constelación, NGC 6871. Tiene un diámetro aparente de poco más de medio grado y es de la 5ª magnitud. En su centro se encuentra la estrella 27 Cyg, nombre por el cual es también conocido este cúmulo. Cuenta con un centenar de estrellas, la mayoría de la 8ª y 9ª magnitud, por lo que es un bonito espectáculo con un telescopio modesto.


Otro objeto muy interesante, situado a unos 8º al ESE de la Gamma Cyg es la estrella 61 Cyg. Es una bonita doble con sus componentes separados por poco menos de 30", ambos son de color anaranjado fuerte. Su fama se debe a que fue la primera estrella de la que pudo conocerse su distancia. Ya se suponía que debía estar cercana debido a su desplazamiento fue Bessel quién utilizando la técnica del paralaje consiguió averiguar su distancia, aproximadamente once años-luz. Pero no eso no es todo, irregularidades en su órbita hacen sospechar que puede tener un sistema planetario.

Ahora nos dirigimos a la Delta Cyg, la situada en el brazo SO de la constelación. Desde ella, bajando unos 4º al Sur, encontramos la estrella 52 Cyg. Si disponemos de un telescopio de 200-300 mm podremos observar uno de los objetos más interesantes del cielo, NGC 6960, la componente oriental de la famosa "Veil Nebula". La brillante 52 Cyg, de la 4ª magnitud, nos deslumbra un poco, pero utilizando un filtro UHC apagamos bastante el brillo de la estrella y reforzamos el contraste de la nebulosa. Puede verse como una larga línea, retorcida en ocasiones, si en lugar de un filtro UHC usamos un filtro OIII aún podremos verla mejor. Sin embargo la componente occidental de la "Veil Nebula" palidece al lado de la componente oriental, la NGC 6992-6995. Es la zona más brillante de la nebulosa del velo y he podido observarla desde el Montseny con mi NA 120 y un filtro UHC, con telescopios de mayor abertura, como mi antiguo dobson de 10", es realmente espectacular, un delicado arco de más de un grado de longitud, es una de los más bonitos espectáculos celestes con aberturas medias. La Nebulosa del Velo es un remanente de supernova, los restos de una estrella que explotó.

Ahora podemos dirigirnos a la estrella que preside el brazo SO de la cruz del Cisne, la Beta Cyg o Albireo. Es una estrella de color naranja de la 3ª magnitud. Con el más pequeño telescopio, incluso con unos prismáticos si están firmemente sujetos, podremos ver que es una extraordinaria doble, de las más hermosas del cielo. Sus componentes, de la 3ª y la 5ª magnitud están separadas por poco más de 30", distancia cómoda para cualquier telescopio y quizás algo decepcionante para los veteranos, por lo general prefiero las dobles muy apretadas. Pero hay algo que compensa sobradamente esa excesiva distancia, el contraste de colores, naranja y azul. Además está situada en un rico campo estelar que observado con un pequeño o mediano telescopio y utilizando un ocular de gran campo aumenta espectacularmente la belleza de la imagen. La fotografía la realicé con mi antigua DBK 21AU04.AS y a foco primario del NA 120, un magnifico telescopio por cierto, puede que el mejor de los que he tenido.

Con esto hemos acabado con la constelación del Cisne, quizás la más rica del hemisferio norte. Ahora podemos seguir hacia el Sur, en dirección al Águila, y su principal estrella Altair, una de las estrellas más próximas a nuestro sistema solar.

Entre el Cisne y el Águila se encuentran dos pequeñas constelaciones: Vulpecula y Saggita (La zorra y la flecha). En la primera de ellas se encuentra la más brillante de las nebulosas planetarias: M 27 o NGC 6853, más conocida como "Dumbell Nebula". Para encontrarla lo mejor es partir de la Gamma Sge, la estrella situada al extremo Este de la constelación de la flecha. Basta con que subamos unos 3º al Norte y enseguida la veremos incluso con el buscador si el cielo es oscuro. Con pequeños telescopios ya resulta espectacular, viéndose perfectamente su estructura doble, en forma de guitarra. Con telescopios de 8 a 10" y utilizando un filtro UHC y aumentos medios resulta impresionante, su forma ahora es distinta, casi circular, además podemos observar varias estrellas incrustadas en ella. La fotografía que hay a continuación la hice desde mi domicilio hace tres años, fue la primera fotografía en la que utilicé autoguiado.




Si seguimos hacía el Sur encontramos la constelación de Sagitta, la flecha. Es una pequeña constelación pero al estar en plena Vía Láctea abunda en objetos interesantes. El más bonito de ellos es el cúmulo M 71. Podemos encontrarlo fácilmente a medio camino entre la Delta y la Gamma Sagittari. Con un pequeño telescopio enseguida podremos ver una delicada nubecilla que, con mayores aberturas, podemos resolver en una multitud de estrellas. Es un cúmulo pequeño, de apenas 5', aunque brillante, 6ª magnitud y situado en un rico campo estelar Lo interesante es que es un cúmulo de difícil clasificación, a primera vista nos puede parecer un cúmulo abierto muy lejano, pero su riqueza y el estudio de sus componentes (las más brillantes son gigantes rojas) nos lleva a la conclusión de que es un cúmulo globular a pesar de que su forma no es esférica, más bien es triangular. Por lo visto es un cúmulo globular relativamente pobre, unos "pocos" miles de estrellas, cuando en la mayoría de los cúmulos globulares las estrellas se cuentan por decenas o incluso cientos de miles. Os dejo esta fotografía que tome hace tres años.



Siguiendo hacía el Sur entramos en la constelación del Águila, presidida por la brillante Altair, Su brillo se debe a que es una de las estrellas más cercanas, a apenas quince años-luz de nosotros, no pensemos que es una estrella modesta pues su brillo es unas diez veces superior al de nuestro sol, aunque comparada, por ejemplo, con Deneb, es una estrella muy modesta.


Partiendo de Altair podemos dirigirnos unos 3º al Norte. Con el buscador veremos una alineación de tres estrellas de la sexta magnitud dispuestas de Este a Oeste, la central es la Pi Aql, una preciosa doble. No es sencillo separarla debido a la poca distancia que separa sus componentes, solo 1.3", pero en cambio el equilibrio de su brillo, 6ª y 7ª magnitud, facilita el desdoblamiento. Puede intentarse con refractores de 80 a 100 mm. Con el NA 120, utilizando 200 aumentos resulta realmente espectacular, aparecen pegadas la una a la otra. La fotografía está realizada con el NA 120, una barlow 3X y una DMK 21. 

La constelación del Águila, a pesar de estar atravesada por la Vía Láctea, es muy pobre en objetos visibles con telescopios pequeños y medios aunque algunos de esos objetos son muy hermosos en fotografía. Si somos amantes de la observación visual lo mejor es que nos desplacemos al Noroeste a partir de Altair, Podremos ver a simple vista, a menos que tengamos demasiada contaminación lumínica, un pequeño grupo de cinco estrellas, cuatro de ellas formando un rombo y la quinta al Sur, es la constelación del Delfín.


La estrella situada en la esquina NO del rombo es la Gamma Delphini, una de las más hermosas dobles del firmamento. Sus dos componentes, de la cuarta y quinta magnitud, están separadas por unos 10", un brillo y una distancia cómoda para cualquier telescopio. Lo más hermoso es el delicado contraste de colores: amarillo claro y turquesa. Es quizás una de las dobles más hermosas del cielo. La fotografía la realice con mi antigua DBK 21AU04.AS.

Al SO del Delfín tenemos otra pequeña constelación, el Caballito o Equuleus. En esta constelación se encuentra otra bonita doble, la Epsilon Equ, sus componentes son de la 5ª y 7ª magnitud, separadas por algo menos de 11" y con un bonito contraste de color, la principal amarilla y la secundaria azul.

Ahora podemos volver al Águila, al Suroeste de esta constelación se encuentra Scutum, el escudo, una pequeña constelación pero que al estar atravesada por la Vía Láctea abunda en objetos interesantes. El más espectacular es el extraordinario cúmulo M 11, NGC 6705, uno de los cúmulos abiertos más hermosos del cielo.

Es fácil de encontrar, basta con que centremos en el buscador la Lambda Aql, la estrella que señala la frontera sur de la constelación del Águila. A partir de ella nos desplazamos hacia el SO y a poco más de 1º encontramos la 12 Aql de la cuarta magnitud, a 1º al Este hay otra estrella de la quinta magnitud, la Eta Scutum. Si seguimos esa alineación podremos ver, a apenas un grado al Este de Eta Sct una estrella borrosa en medio de un rico campo estelar, esa estrella borrosa es M 11.

Con un pequeño telescopio lo descubriremos como una nube en la que apenas adivinamos estrellas. Con un telescopio de mediana abertura, como el NA 120mm podremos ver varias decenas de pequeñas estrellas  formando una V la más brillante está situada en el vértice, eso le ha valido el nombre de "Wild duck cluster", el cúmulo de los patos salvajes, pues eso parece, una bandada de patos volando con su líder en cabeza. Con un telescopio de mayor abertura el número de estrellas se eleva a varios centenares, es el más rico de los cúmulos abiertos que podemos contemplar.

La fotografía que os dejo seguidamente la realicé en el verano de 2011. Fue una de mis primeras fotografías utilizando autoguiado y con una gran inexperiencia en el procesado de fotografía de cielo profundo, aún así creo que da una idea de lo hermoso que es este cúmulo.



En la constelación del Escudo tenemos otro cúmulo abierto del catalogo de Messier: M 26 o NGC 6694, podemos encontrarlo a unos 3º al SO de M 11. Es un cúmulo bastante pequeño, unos 10' de diámetro aparente, tampoco es brillante, aproximadamente de la 9ª magnitud, pero muy sugestivo. Al igual que M 11 tiene una forma triangular con la estrella más brillante, de la 10ª magnitud, en su vértice, el resto de estrellas son de la 11ª y 12ª magnitud. Una bonita vista para telescopios de mediana abertura.

Con esto concluye la tercera parte de mi guía del cielo de verano. Espero que os guste y os anime a observar más intensamente.

viernes, 6 de junio de 2014

El cielo de verano, segunda parte: la zona de Ofiuco y la Serpiente


LAS CONSTELACIONES VERANIEGAS

Continuando con la descripción de los objetos interesantes que pueden observarse durante los meses veraniegos ahora paso a la zona situada entre Hercules y el Escorpion, a media altura entre el horizonte y el cenit desde latitudes medias del Hemisferio Norte y mirando al Sur a principios de verano.

La Serpiente esta dividida en dos mitades, la cabeza y la cola, quedando Ofiuco, una constelación muy extensa, entre ambas. Lo mejor para orientarnos es partir de Alfa de Ofiuco, una brillante estrella de la 2ª magnitud situada a 1/3 de camino entre Vega (Alfa de Lira) y Antares (Alfa del Escorpión). A unos 10º al SE de ella podemos ver la Beta Oph de la 3ª magnitud. Al SO, y por encima de la constelación del Escorpión, se hallan dos brillantes estrellas, la Eta y la Zeta Oph, ambas de la 2.5 magnitud aproximadamente. Prolongando la línea que une la Eta y la Zeta hasta otro tanto de su distancia vemos una pareja de estrellas de la 3ª magnitud, la Epsilon y la Delta Oph y prolongando aún más esta alineación se halla la Alfa de la Serpiente, de la 2.5 magnitud aproximadamente.

LA ZONA DE OFIUCO Y LA SERPIENTE


Centrando la Alfa de la Serpiente en el buscador y dirigiéndonos lentamente hacía el SE puede verse con facilidad un redonda nubecilla, se trata de uno de los cúmulos globulares más brillantes del cielo: M 5. Con el refractor de 120 mm puede verse un núcleo muy brillante, es uno de los cúmulos globulares con mayor gradiente luminoso. Utilizando el ocular de 7 mm a 114 aumentos se empieza a resolver en estrellas. Con el dobson de 10" es un objeto magnifico, pueden verse algunos centenares de estrellas y se observan perfectamente las "patas de araña", bastante más largas que en M 13.

Volviendo a la Alfa de la Serpiente nos dirigimos hacía el NE y pronto veremos una estrella de la 4ª magnitud, la Delta Serp. Es una magnifica doble con componentes de la 4ª y 5ª magnitud de un color blanco amarillento y separadas por unos 4", la mejor visión la tengo utilizando el ocular de 4 mm y 200 aumentos con el refractor de 120 mm.

Ahora centramos Alfa de Ofiuco, al SE de ella se encuentra la Beta de la 3ª magnitud y observando con el buscador podemos ver a apenas 1º al NO un rico campo estelar, se trata del cúmulo abierto IC 4665, también conocido como el Gran Cúmulo de Ofiuco. Debido a su amplio tamaño, aproximadamente 1º, es necesario utilizar un aumento pequeño, es un buen objeto para prismáticos. Con el NA 120 la mejor vista la consigo con el ocular de 31 mm que da 25 aumentos con un campo de poco más de 2.5º. Esta formado por estrellas brillantes aunque dispersas. Su estructura es muy regular y no hay condensaciones de ningún tipo, parece una versión más modesta de M 44 "El Pesebre".


Siguiendo la alineación Alfa - Beta Oph encontramos una estrella de la 3.5 magnitud, Gamma Oph. Si desde ella nos dirigimos al Este enseguida veremos un grupo de estrellas entre la 4ª y la 5ª magnitud, las primeras que encontramos están alineadas de Norte a Sur. Desde la central nos dirigimos ligeramente al Este y veremos otra estrella de la 4ª magnitud de color anaranjado, es la 70 Oph. Con telescopio podremos ver que se trata de una doble con componentes de la 4ª y 6ª magnitud y actualmente separadas por unos 6". Digo actualmente pues se trata de una doble de corto periodo, poco menos de 88 años y su distancia y angulo de posición varían rápidamente. En el apoastro (tal como está ahora) la distancia es de poco más de 6" y en el periastro apenas llega a los 2". Incluso en la mínima distancia pueden separarse con pequeños telescopios. Se trata de una doble extremadamente interesante pues al ser una de las estrellas más cercanas hemos podido conocer su distancia mediante el paralaje, aproximadamente 16 años-luz. Conociendo su distancia podemos averiguar los verdaderos parámetros de su órbita y aplicando la Ley de Gravitación Universal calcular la masa de ambas estrellas. Son estrellas relativamente pequeñas, con una masa equivalente a 0.80 y 0.60 la de nuestro Sol y el estudio de esta estrella doble nos ha permitido conocer la relación masa-luminosidad de las estrellas. Es una de las pocas estrellas dobles de corto periodo cuya trayectoria podemos seguir enteramente con telescopios modestos. La fotografía esta realizada con el NA 120 y mi antigua DBK 21AU04.AS..

Desde latitudes más meridionales, mejor aún desde el Hemisferio Sur, hay otra estrella doble (en realidad triple) de corto periodo (alrededor de 80 años) y mucho más brillante, separable con los más pequeños telescopios: Alfa Centauri. Es la estrella más cercana a nuestro Sistema Solar, a poco más de cuatro años-luz de distancia. Sus dos componentes principales son brillantes y muy parecidos al Sol en masa y luminosidad. El tercer componente es mucho más pequeño y débil, se trata de una enana roja situada a unos dos meses-luz de las anteriores y que en la actualidad es la estrella más cercana a nuestro Sol, la Próxima Centauri. No es nada comparado con las distancias que nos separan de otros objetos que se miden en miles y millones de años-luz. Parece que esta al lado, pero  nos separan 40 billones de kilómetros. La luz solo tarda poco más de un segundo en recorrer la distancia entre la Tierra y la Luna pero necesita cuatro años para recorrer la distancia que nos separa de Alfa Centauri. Alucinante ¿verdad?, da vértigo.

Centremos de nuevo el Gran Cúmulo de Ofiuco. Si a partir de el nos dirigimos hacía el Este no tardaremos en ver por el buscador otros dos cúmulos abiertos. El situado más al Este es NGC 6633. Es bastante más pequeño que el anterior, aproximadamente unos 20' pero contiene casi tantas estrellas como el, esto hace que su concentración sea mayor y por tanto resulte más bonito observado con telescopio, además nos llama la atención el dibujo que forman sus estrellas más brillantes que forman una figura parecida a un interrogante. Si ahora nos desplazamos ligeramente hacia el SO veremos otro cúmulo abierto: IC 4756, es tan extenso como el Gran Cúmulo de Ofiuco, aunque sus estrellas son menos brillantes, en compensación tiene un buen número de estrellas, más de un centenar, su estructura también es muy diferente pues la disposición de sus componentes es muy irregular.


Desde este último cúmulo podemos dirigirnos unos cuatro grados hacía el Este y bajando al mismo tiempo poco más de un grado hacía el Sur. Encontraremos una estrella de la 4ª magnitud que incluso con el más pequeño telescopio y con pocos aumentos se convierte en una preciosa doble formada por dos estrellas de la 4.5 magnitud de un perfecto color blanco (parecen dos diamantes) y separadas por unos 20" (aproximadamente el diámetro aparente del disco de Saturno). Es la Theta Serp, una de las estrellas dobles más fáciles y al mismo tiempo más bonitas del firmamento, prácticamente gemelas tanto en brillo como en color. La fotografía esta realizada con el NA 120 y la cámara DMK 21AU04.AS.

Volviendo al cúmulo NGC 6633 (el de la "interrogación") y desplazandonos hacía el Este, en dirección al Gran Cúmulo de Ofiuco y aproximadamente a 1/3 de camino de este último, podremos ver a través del telescopio una estrella borrosa de la 9ª magnitud, es la nebulosa planetaria NGC 6572. Hay que utilizar aumentos elevados pues se trata de una nebulosa muy pequeña, apenas tiene unos 15" de diámetro aparente, aproximadamente el mismo de Marte en la oposición de este 2014. En compensación su pequeño tamaño supone una elevada densidad luminosa y por tanto soporta perfectamente entre 150 y 200 aumentos con telescopios de abertura moderada, además se trata de una de las planetarias cuyo color es más fácil de ver con pequeños telescopios, con el NA 120 la veo de un color verdeazulado.

En la zona central de Ofiuco hay tres interesantes cúmulos globulares. Para localizarlos fácilmente lo mejor es ir a la zona meridional de la constelación, por encima del Escorpión, donde se hallan la alineación formada por la Eta, Zeta, Epsilon y Delta Oph (las dos últimas muy cercanas entre ellas). Centramos esta última, subimos un par de grados al Norte y nos dirigimos hacía el Este, con el buscador, apenas desaparezca de nuestra vista la Delta Oph, veremos una diminuta nube redondeada, es M 12. Con el NA 120 se ve un bonito cúmulo globular de la 6.5 magnitud aproximadamente, de relativamente baja luminosidad superficial y con un núcleo poco marcado. Pueden verse algunas decenas de estrellas por toda su superficie que se convierten en unos pocos cientos con aberturas de 8 a 12". Si a partir de el nos desviamos unos 3º al SE encontraremos otro cúmulo globular M 10. Con el buscador nos parecerá igual que el anterior (mismo tamaño y mismo brillo) pero con telescopio podemos ver que es bastante diferente. Es mucho más concentrado, con un núcleo brillante y una periferia mucho más difusa. Con el NA 120 pueden verse algunas decenas de estrellas alrededor del brillante núcleo y con mayores aberturas el número se eleva a algunos centenares aunque la zona central resulta imposible de resolver. El último cúmulo globular lo encontraremos fácilmente dirigiéndonos al Este, aproximadamente la misma distancia que separa Delta Oph de los cúmulos anteriores. Con el buscador veremos otra diminuta nube redonda, como una pequeña estrella borrosa. Es menos brillante y de menor tamaño que M 10 y M 12 (magnitud 7.5 aproximadamente) pero aún así distinguible de una estrella, se trata del cúmulo globular M 14. Con el NA 120 no es posible ver sus estrellas componentes, se necesitan aberturas de 8 a 10" para empezar a resolverlo.

Para terminar con esta interesante zona del cielo nos desplazamos hacía el Este a partir de M 14. A unos 10º (aproximadamente dos veces el campo de un buscador de 9X50) encontramos una estrella de la 3.5 magnitud, es la Eta Serp, la más brillante de la cola de la serpiente. No tiene perdida, es la más brillante de la zona con diferencia. A partir de ella nos dirigimos poco más de 10º al Sur y con el buscador veremos una pequeña zona borrosa, se trata de M 16, una extraordinaria combinación de cúmulo abierto y nebulosa de emisión. Observándolo con el refractor de 120 mm desataca el cúmulo con algunas decenas de estrellas entre la 8ª y la 10ª magnitud. La nebulosa apenas se ve, solo una zona borrosa inmediatamente al SE del núcleo del cúmulo y de forma vagamente triangular. Con mayores aberturas, de 8 a 10", con un filtro UHC y teniendo un cielo oscuro, la nebulosa se ve mucho mejor, formando unas alas a partir de la zona más brillante, de ahí su nombre de "Nebulosa del Águila". En su centro puede verse una zona más oscura conocida como "trompas de elefante" (por su forma en fotografía) o también los "pilares de la creación". Esta última denominación refleja muy bien su verdadera naturaleza, se trata de una zona donde se están creando nuevas estrellas. Con equipos modestos es posible fotografiar todos estos detalles y además pequeñas zonas oscuras en el interior de la nebulosa, los llamados "Glóbulos de Block". En unos millones de años estás pequeñas zonas oscuras se habrán convertido en nuevas estrellas. La fotografía que hay a continuación fue una de las primeras que hice disponiendo de autoguiado (si no estoy equivocado en el verano del 2011) y en ella pueden verse todos los detalles que he descrito.



M 16 es un interesante cúmulo-nebulosa, buen objeto en visual y extremadamente interesante en fotografía, pero esta zona esta llena de objetos interesantes. No hay que ir muy lejos para encontrar otro espectáculo celeste. Seguramente lo habremos visto en el buscador, a un par de grados al Sur de M 16, otra pequeña zona borrosa. Se trata de M 17, una de las más brillantes nebulosas de emisión que podemos observar. La trataré en el siguiente capítulo de mi descripción del cielo de verano: la zona de Escorpión y Sagitario. Para mi es la región más interesante de todo el cielo nocturno por el gran número de objetos espectaculares y su variedad. Hay algunos de los mejores cúmulos abiertos, espectaculares nebulosas y brillantes cúmulos globulares.

Sin embargo recomiendo observar al mismo tiempo ambos objetos (M 16 y M 17) con unos buenos prismáticos o con un telescopio de campo ancho. Con el NA 120 y utilizando el  ocular Hyperion Aspheric de 31 mm que da un campo de poco más de 2.5º puedo ver ambos objetos al mismo tiempo, una visión fascinante.

lunes, 26 de mayo de 2014

El cielo de verano, primera parte: la zona de Hercules y Lira


Entre los meses de junio y septiembre el cielo nos ofrece quizás el mejor espectáculo del año. La Vía Láctea se ve mejor que nunca y en noches oscuras podemos observarla atravesando prácticamente todo el cielo. Con unos simples prismáticos podemos ver un gran número de cúmulos y nebulosas, con telescopio muchos de ellos resultan realmente espectaculares, también hay un buen número de estrellas dobles dignas de ser observadas.

LAS CONSTELACIONES VERANIEGAS

Este mapa muestra el aspecto del cielo a finales de primavera avanzada la madrugada o hacía medianoche a mediados de verano dirigiendo nuestra vista hacía el meridiano.  Lo más destacado es la Vía Láctea que atraviesa las constelaciones del Cisne y Águila y que alcanza su máximo esplendor en Saguitario. También nos llamará mucho la atención el llamado "triangulo de verano" formado por Vega (Alfa Lyrae), Altair (Alfa Aquilae)  y Deneb (Alfa Cygni) presidiendo el centro del firmamento y estando Vega cerca del cenit. Hacía el Oeste podemos ver la brillante Arcturo (Alfa Bootis) situada en la prolongación de la cola de la Osa Mayor. Entre Arcturo y Vega podemos ver primero un grupo de estrellas formando un semicirculo, es la Corona Boreal y siguiendo en dirección hacía Vega podemos ver la amplia constelación de Hercules, al Sur de esta última y a media altura podemos ver las constelaciones entrelazadas de Ofiuco y Serpiente. Al Este de Vega podemos ver la constelación del Cisne, llamada también la "cruz del norte" por la disposición de sus principales estrellas, veremos que la Vía Láctea transcurre por esta constelación formando dos brazos con una zona bastante oscura entre ambos. Siguiendo la Vía Láctea hacía el Sur tenemos la brillante Altair en la constelación del Águila y aún más al Sur, ya a poca altura sobre el horizonte la constelación del Escorpión con la brillante y rojiza Antares. Al Este del Escorpión podemos ver las estrellas de Sagitario donde las nubes de estrellas de la Vía Láctea alcanza su mayor vistosidad.

Tal como ya he comentado el número de objetos, tanto estrellas dobles como cúmulos y nebulosas, que podemos observar en estas constelaciones es muy elevado, en este relato he hecho una selección de los que considero más espectaculares o interesantes. Dada la considerable extensión de este trabajo lo he dividido en varias partes, esta es la primera de ellas, en las próximas semanas añadiré los siguientes capítulos. Mi propósito es montar una pequeña guía de observación para orientar a los aficionados noveles, con el tiempo espero poder añadir las constelaciones visibles durante el resto del año. Las observaciones han sido realizadas utilizando principalmente mi refractor Vixen de 120 mm de diámetro montado en ecuatorial y el dobson de 254 mm de diámetro que tuve entre mayo de 2010 y septiembre de 2013, también he utilizado equipos de otros compañeros, desde refractores de 100 mm a reflectores de 305 mm. Los mapas están sacados del programa "Cartes du Ciel", un excelente programa de cartografía celeste que no debería faltar en el ordenador de ningún aficionado a la Astronomía y que puede descargarse gratuitamente. Las fotografías están realizadas con mi refractor de 120 mm.

LA ZONA DE HERCULES Y LIRA

He empezado por estás dos constelaciones pues desde las latitudes medias del Hemisferio Norte pueden observarse a partir de finales de mayo y principios de junio sin necesidad de trasnochar demasiado.


La constelación de Hercules es una de las más extensas del Hemisferio Norte aunque no tiene estrellas particularmente brillantes ni las alineaciones son muy claras. Para orientarnos en ella podemos partir del Alfa de Ofiuco, una brillante estrella situada a 1/3 de distancia entre Vega y Antares, unos pocos grados al NO podemos ver una estrella entre la 3ª y 4ª magnitud de marcado color rojo, Alfa Hercules, más al NO podemos ver una pareja de estrellas, la Beta y la Gamma Hercules formando un triangulo con Alfa. Al Norte de este triangulo podemos ver el trapecio central de esta constelación.

Partiendo de la estrella de la esquina NE del trapecio central de Hercules vemos otras dos estrellas, la más oriental es la Rho Her, si la observamos con un aumento entre medio y alto podremos ver que es una preciosa doble formada por componentes de la 4ª y 5ª magnitud separadas por unos 4" y de color blanco, la mejor imagen la he conseguido con el ocular de 4 mm que aplicado al NA 120 da 200 aumentos. La fotografía de la derecha la hice con mi antigua cámara planetaria DBK 21AU04.AS.

Si desde esta preciosa doble nos desplazamos unos cinco grados hacía el Norte podremos ver una nubecilla redonda a través del buscador. Observando esta nubecilla con un pequeño telescopio podremos ver que es un disco redondeado más brillante en el centro, es el cúmulo globular M 92. Con el NA 120 y utilizando el ocular de 7 mm que da 114 aumentos se distinguen algunas decenas de estrellas más condensadas en el centro y con un núcleo muy denso y brillante. Con el dobson de 254 mm el número de estrellas visibles es de unos pocos cientos y resulta espectacular.

Volviendo al trapecio central de Hercules y a 1/3 de camino entre la Eta y la Zeta Her (las dos estrellas que forman el lado occidental del trapecio) podremos ver con el buscador otra nubecilla redonda que si la noche es bien oscura podemos llegar a distinguir a simple vista, es M 13, el famoso gran cúmulo globular de Hercules, el más bonito de los globulares visibles desde el Hemisferio Norte. Con el NA 120 y en noche oscura ya resulta espectacular, pudiendo verse con claridad más de un centenar de estrellas y se adivinan muchas más. No es tan denso como M 92 y esto ayuda a que se resuelva con más facilidad. Con el mismo NA 120 se pueden observar hileras de estrellas que parten del centro formando alineaciones curvadas, lo que se conoce como las "patas de araña" y que están presentes en muchos cúmulos globulares aunque en ninguno el efecto es tan espectacular. Con telescopios de mayor diámetro (de 8 a 10") el número de estrellas visibles es de varios cientos y es un espectáculo que deja boquiabierto a cualquiera. He aquí una fotografía que obtuve de el hace tres años, dado que por entonces no disponía de sistema de autoguiado las exposiciones fueron necesariamente cortas, aún así nos muestra la riqueza de este extraordinario cúmulo.



Para finalizar con los objetos más espectaculares de Hercules nos dirigimos a la rojiza Alfa, situada, como he dicho anteriormente, a pocos grados al NE de Alfa Oph, la brillante estrella a 1/3 de camino entre Vega y Antares. Con pequeños telescopios descubrimos que es una magnifica doble, la más brillante es una estrella variable que oscila entre la 3ª y la 4ª magnitud y su pareja es de la 5ª magnitud. Resulta espectacular el contraste de colores, la primaria roja y la secundaria verdeazulada. Con el NA 120 la mejor visión la consigo con el ocular de 4 mm y 200 aumentos. La fotografía de la derecha esta realizada con el NA 120 y mi antigua cámara planetaria DBK 21AU04.AS. 

Pasamos ahora a la vecina constelación de Lira, situada al Este de Hercules y presidida por la brillante Vega. Vemos que inmediatamente al Este de Vega hay dos estrellas formando un pequeño triangulo con ella, la situada más al Norte es Epsilon Lyr. Con el buscador o unos prismáticos (incluso a simple vista si tenemos una vista muy aguda) vemos que la Epsilon Lyr esta formada por dos estrellas gemelas orientadas de Norte a Sur, pero observando con un telescopio  a elevados aumentos vemos que cada una de ellas es doble, formando un sistema cuádruple aunque, dada la disposición de sus componentes, es más conocida como la "doble-doble de Lira". Con el NA 120 observando a 200 aumentos resulta espectacular, la distancia entre los componentes de cada una de las parejas es de solo unos 2.5" de modo que se ven pegadas la una a la otra, además están en posición perpendicular, el color de las componentes es blanco tirando al azul. La fotografía esta realizada con el NA 120 y una cámara planetaria DMK 21AU04.AS.

La estrella más meridional del triangulo formado por esta, la Epsilon y Vega es a su vez la esquina NO de un pequeño trapecio. La estrella situada en la esquina SO es la famosa Beta Lyr, una variable de eclipse de la 4ª magnitud, es de color azul y tiene una compañera anaranjada de la 7ª a poco menos de 50" (aproximadamente el diámetro aparente de Júpiter), debido a su considerable separación conviene observarla con poco aumento.

Si partimos de la Beta Lyr y nos dirigimos hacia la Gamma Lyr (la estrella de la esquina SE del trapecio) podremos ver a mitad de camino entre ellas uno de los objetos de cielo profundo más curiosos, la M 57, la famosa nebulosa anular de Lira. Con el NA 120 ya puede observarse su forma como de anillo de humo, la mejor imagen la consigo utilizando el ocular de 7 mm a 114 aumentos. Con mayores aberturas (de 8 a 10") su forma anular resulta aún más clara y podemos ver como los extremos son algo más oscuros además de empezar a distinguir que tiene un suave color verdeazulado el cual se refuerza utilizando un filtro tipo UHC. Conviene utilizar un aumento relativamente alto, cercano al resolvente del telescopio, es decir entre 150 y 200 aumentos con un 8" pues es  un objeto relativamente pequeño, de apenas un minuto de arco de diámetro aparente, por fortuna su luminosidad superficial es bastante alta por lo que tolera aumentos bastante elevados. Por regla general las nebulosas planetarias son los objetos de cielo profundo que podemos observar con un mayor aumento debido a su relativamente alta luminosidad superficial. La fotografía que hay a continuación la hice utilizando el NA 120 y haciendo exposiciones cortas al carecer de autoguiado.




Para terminar con la constelación de Lira partimos de Gamma y nos dirigimos al SE en dirección a Albireo, la Beta Cyg, a medio camino entre ambas podremos ver por el buscador una pequeña estrella borrosa, es el cúmulo globular M 56. Es más pequeño y menos brillante que los otros dos globulares que he descrito anteriormente. Con el NA 120 apenas consigo resolverlo en unas pocas estrellas en el límite de visibilidad, para resolverlo con seguridad he necesitado aberturas de 8 a 10" al menos.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Júpiter, mediados de diciembre de 2013


He estado varias semanas sin poder fotografiar el planeta gigante, las condiciones meteorológicas han sido poco favorables debido a un "seeing" muy mediocre, además la mayoría de las noches las chimeneas del polígono industrial situadas frente a mi domicilio han estado echando humos que aumentaban la turbulencia atmosférica local enturbiando aún más las imágenes.

Esta noche, aunque el "seeing" era mediocre, las chimeneas no estaban funcionando a excepción de una y esto me ha decidido a hacer un intento. Aunque el resultado no ha sido demasiado bueno comparado con otras ocasiones al menos he sacado suficientes detalles como para que valga la pena. Entre otros detalles hay un ovalo en el hemisferio Sur situado entre otros dos óvalos, casi en contacto con ellos en la misma latitud y en el meridiano central, que unos meses atrás no era visible, otra de las sorpresas que hace tan interesante la observación y fotografía de este planeta. ¿Se fusionaran los tres óvalos dando lugar a otro mayor?, lo mismo ocurrió entre 1998 y 2000 en que tres óvalos se fusionaron dando lugar a un único ovalo de mayor tamaño, el ovalo BA, visible en la fotografía muy cerca del limbo izquierdo y casi en la misma latitud que los tres óvalos mencionados (entre medio aparece otro ovalo). El ovalo BA mantuvo un color blanco hasta principios de 2006 en que cambió a un color rojizo por lo que también se le conoce como la "pequeña mancha roja", su tamaño es comparable al diámetro de nuestro planeta.

Júpiter se acerca a la oposición, quedan aproximadamente tres semanas para ello, por lo que su diámetro aparente ha aumentado mucho con respecto a las fotografías anteriores. El satélite situado a su izquierda es Io, uno de los cuerpos más interesantes del Sistema Solar debido a su elevada actividad volcánica causada por las fuerzas de marea entre Júpiter y los satélites Europa y Ganimedes que están en una resonancia 1-2-4 con Io, cada cuatro vueltas de Io se producen dos vueltas de Europa y una de Ganimedes y al estar alineados producen unas intensas fuerzas de marea en Io.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Júpiter: animación transito de Ganimedes


Esta noche de Halloween el planeta Júpiter nos mostró un bonito espectáculo: el transito de Ganimedes, el mayor de sus satélites.

Aunque las condiciones atmosféricas no eran buenas debido a un "seeing" muy mediocre no quise perderme este curioso fenómeno, hacía más de un año, desde la anterior oposición, que no presenciaba el transito de un satélite y tenía ganas de observarlo y fotografiarlo, aunque de no haber habido este transito probablemente no me habría tomado la molestia de sacar fotografías.

Ganimedes es el mayor satélite del sistema solar, con unos 5.200 km de diámetro, mayor que el planeta Mercurio y no mucho más pequeño que Marte, pero comparado con el gigante Júpiter resulta minúsculo.

En esta animación puede verse parte del transito, aproximadamente desde la mitad hasta el final. Habría querido sacar el principio del transito pero no fue posible pues el planeta estaba a muy poca altura sobre el horizonte y la turbulencia atmosférica emborronaba demasiado las imágenes. Tampoco me fue posible prolongar la animación hasta que el satélite se separara del planeta pues me lo impedía el balcón del vecino de la planta superior.

En la animación puede verse un curioso fenómeno, cuando el satélite se proyecta cerca del meridiano central del planeta se ve muy oscuro pero cuando se acerca al limbo se ve cada vez más claro, esto es debido a que el limbo de Júpiter, debido a la absorción de su atmósfera, es mucho más oscuro que el centro del disco planetario.

Para animar aún más el espectáculo era visible la Gran Mancha Roja, al principio de la animación puede verse surgiendo por el limbo. Este año se ve bastante contrastada, además la "hollow", la bahía que forma en la SEB (Banda Ecuatorial Sur), esta muy marcada por lo que resulta sencillo observarla al contrario que otros años en que apenas destaca.


domingo, 22 de septiembre de 2013

Mare Crisium


Hacía mucho tiempo que no fotografiaba la Luna, en primer lugar solo puedo fotografiarla depués de llena desde finales de verano a finales de otoño debido a mi orientación NE, en segundo lugar el año pasado tuvimos un otoño bastante desastroso por lo que hace a la fotografía lunar y planetaria y no tuve oportunidad de fotografiar nuestro satélite, lo echaba de menos. Afortunadamente ayer noche el cielo estaba despejado y el "seeing" sin ser ninguna maravilla, no estaba del todo mal para las condiciones habituales en mi domicilio.

En esta ocasión me propuse fotografiar uno de los accidentes más característicos de la Luna, el Mare Crisium, una gran cuenca de impacto que se formo hace unos 3.900 millones de años y situada cerca del limbo Este de nuestro satélite. Debido a su cercanía al limbo lo vemos ovalado siendo aparentemente mayor su diámetro de Norte a Sur que de Este a Oeste, en realidad es efecto de perspectiva pues de Norte a Sur mide unos 570 km mientras que de Este a Oeste mide unos 620 km.

Los muros que lo rodean tienen alrededor de 3000 metros de altura y cuando la Luna se encuentra en la fase apropiada, alrededor de tres días después de nueva o dos días después de llena, nos muestran un aspecto impresionante.

En el centro del muro Oeste (izquierda en la fotografía) hay dos promontorios: el Promontorium Olivium (al Norte) y el Promontorium Lavinium (al Sur). Al Este del Promontorium Lavinum podemos ver un cráter semí enterrado por la lava, se trata de Yerkes, más al Sur, y pegado al muro oeste del Mar, tenemos otro cráter parecido, se trata de Lick, ambos cráteres tienen unos 30 km de diámetro. Al Este de ambos cráteres podemos observar un cráter algo menor, se trata de Picard, de unos 23 km de diámetro, es un cráter muy profundo para su diámetro pues tiene unos 2.500 metros de profundidad, es evidente que se formo con posterioridad al impacto que dio lugar al mar. El interior del mar este repleto de dorsales formadas por la lava al enfriarse.

De nuevo Júpiter


Tras varios meses sin poder observarlo esta madrugada he podido volver a ver mi planeta preferido. Aún faltan cerca de cuatro meses para la oposición por lo que el diámetro aparente aún es relativamente pequeño, alrededor de 36" contra los 47" que tendrá a principios de enero de 2014, pero ya se pueden empezar a realizar observaciones y fotografías interesantes.

Júpiter es un planeta muy fácil de localizar y observar, su gran brillo, su color perfectamente blanco y su absoluta falta de centelleo lo hacen inconfundible. En estos momentos basta con que dirijamos nuestra vista hacía el horizonte Este a partir de las tres de la madrugada y esa estrella extremadamente brillante que destaca sobre todas las demás es Júpiter.

Con unos simples prismáticos podremos ver un pequeño disco acompañado de sus principales satélites perfectamente alineados. Con los más pequeños telescopios podremos empezar a observar los detalles del planeta destacando dos bandas oscuras paralelas al ecuador. Con aberturas medias podremos observar varias bandas además de otros detalles y empezar a distinguir diversas tonalidades de color.

Los detalles de Júpiter varían de aspecto pues lo que vemos es su atmósfera, resulta apasionante estudiar la meteorología de otro mundo.

Esta temporada Júpiter, tras varios años de darnos sorpresas, por ejemplo en el 2010 desapareció una de las bandas ecuatoriales, presenta su aspecto más "normal".  Las dos bandas ecuatoriales se presentan bien marcadas, más ancha la SEB (Banda Ecuatorial Sur) que además parece desdoblada. Es el aspecto habitual del planeta, aunque seguro que cuando menos lo esperemos nos dará alguna sorpresa.

miércoles, 10 de julio de 2013

Saturno: 2010 - 2013


El planeta Saturno es quizás el más bello espectáculo celeste que podemos observar incluso con telescopios modestos.

Su disco no nos muestra muchos detalles, al contrario del otro gran gigante gaseoso de nuestro Sistema Solar: Júpiter. Por el contrario, y para compensar, nos muestra una imagen única, su fabuloso sistema de anillos.

Los anillos de Saturno no son sólidos, como podríamos pensar observándolos. En realidad están compuestos por millones de pequeñas partículas que rotan alrededor de su plano ecuatorial.

Visualmente, y con equipos amateurs, podemos observar tres anillos. El anillo A es el más exterior, el anillo B esta en el centro del sistema de anillos y es el más brillante, entre ambos podemos ver una fina línea oscura, la división de Cassini, fácilmente visible con pequeñas aberturas si los anillos están suficientemente inclinados, el anillo C es mucho más oscuro y resulta difícil de observar.

El eje de rotación de Saturno no es perpendicular al plano de su órbita y desde nuestro planeta podemos ver los anillos más o menos inclinados con respecto a nuestra visual. Cuando están de perfil apenas son visibles, en cambio cuando están más inclinados resultan espectaculares.

En la animación podemos observar el cambio en la orientación de los anillos de Saturno entre los años 2010 y 2013. Seguirán inclinándose cada vez más hasta llegar al máximo en el año 2017. Luego volverán a observarse cada vez más de perfil. En este gráfico podemos ver el proceso completo.


Tengo muchas ganas de que llegué el 2017 y ver de nuevo los anillos de Saturno en su máxima inclinación. Desgraciadamente desde el Hemisferio Norte cada año, hasta el 2017, lo tendremos a menor altura sobre el horizonte, es algo que representa un grave inconveniente para poder observarlo y fotografiarlo con detalle, ya se nota en la fotografía realizada en junio de 2013, tiene una definición más pobre que las anteriores. A pesar de todo Saturno con los anillos en su máxima inclinación es todo un espectáculo.