lunes, 16 de diciembre de 2013

Júpiter, mediados de diciembre de 2013


He estado varias semanas sin poder fotografiar el planeta gigante, las condiciones meteorológicas han sido poco favorables debido a un "seeing" muy mediocre, además la mayoría de las noches las chimeneas del polígono industrial situadas frente a mi domicilio han estado echando humos que aumentaban la turbulencia atmosférica local enturbiando aún más las imágenes.

Esta noche, aunque el "seeing" era mediocre, las chimeneas no estaban funcionando a excepción de una y esto me ha decidido a hacer un intento. Aunque el resultado no ha sido demasiado bueno comparado con otras ocasiones al menos he sacado suficientes detalles como para que valga la pena. Entre otros detalles hay un ovalo en el hemisferio Sur situado entre otros dos óvalos, casi en contacto con ellos en la misma latitud y en el meridiano central, que unos meses atrás no era visible, otra de las sorpresas que hace tan interesante la observación y fotografía de este planeta. ¿Se fusionaran los tres óvalos dando lugar a otro mayor?, lo mismo ocurrió entre 1998 y 2000 en que tres óvalos se fusionaron dando lugar a un único ovalo de mayor tamaño, el ovalo BA, visible en la fotografía muy cerca del limbo izquierdo y casi en la misma latitud que los tres óvalos mencionados (entre medio aparece otro ovalo). El ovalo BA mantuvo un color blanco hasta principios de 2006 en que cambió a un color rojizo por lo que también se le conoce como la "pequeña mancha roja", su tamaño es comparable al diámetro de nuestro planeta.

Júpiter se acerca a la oposición, quedan aproximadamente tres semanas para ello, por lo que su diámetro aparente ha aumentado mucho con respecto a las fotografías anteriores. El satélite situado a su izquierda es Io, uno de los cuerpos más interesantes del Sistema Solar debido a su elevada actividad volcánica causada por las fuerzas de marea entre Júpiter y los satélites Europa y Ganimedes que están en una resonancia 1-2-4 con Io, cada cuatro vueltas de Io se producen dos vueltas de Europa y una de Ganimedes y al estar alineados producen unas intensas fuerzas de marea en Io.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Júpiter: animación transito de Ganimedes


Esta noche de Halloween el planeta Júpiter nos mostró un bonito espectáculo: el transito de Ganimedes, el mayor de sus satélites.

Aunque las condiciones atmosféricas no eran buenas debido a un "seeing" muy mediocre no quise perderme este curioso fenómeno, hacía más de un año, desde la anterior oposición, que no presenciaba el transito de un satélite y tenía ganas de observarlo y fotografiarlo, aunque de no haber habido este transito probablemente no me habría tomado la molestia de sacar fotografías.

Ganimedes es el mayor satélite del sistema solar, con unos 5.200 km de diámetro, mayor que el planeta Mercurio y no mucho más pequeño que Marte, pero comparado con el gigante Júpiter resulta minúsculo.

En esta animación puede verse parte del transito, aproximadamente desde la mitad hasta el final. Habría querido sacar el principio del transito pero no fue posible pues el planeta estaba a muy poca altura sobre el horizonte y la turbulencia atmosférica emborronaba demasiado las imágenes. Tampoco me fue posible prolongar la animación hasta que el satélite se separara del planeta pues me lo impedía el balcón del vecino de la planta superior.

En la animación puede verse un curioso fenómeno, cuando el satélite se proyecta cerca del meridiano central del planeta se ve muy oscuro pero cuando se acerca al limbo se ve cada vez más claro, esto es debido a que el limbo de Júpiter, debido a la absorción de su atmósfera, es mucho más oscuro que el centro del disco planetario.

Para animar aún más el espectáculo era visible la Gran Mancha Roja, al principio de la animación puede verse surgiendo por el limbo. Este año se ve bastante contrastada, además la "hollow", la bahía que forma en la SEB (Banda Ecuatorial Sur), esta muy marcada por lo que resulta sencillo observarla al contrario que otros años en que apenas destaca.


domingo, 22 de septiembre de 2013

Mare Crisium


Hacía mucho tiempo que no fotografiaba la Luna, en primer lugar solo puedo fotografiarla depués de llena desde finales de verano a finales de otoño debido a mi orientación NE, en segundo lugar el año pasado tuvimos un otoño bastante desastroso por lo que hace a la fotografía lunar y planetaria y no tuve oportunidad de fotografiar nuestro satélite, lo echaba de menos. Afortunadamente ayer noche el cielo estaba despejado y el "seeing" sin ser ninguna maravilla, no estaba del todo mal para las condiciones habituales en mi domicilio.

En esta ocasión me propuse fotografiar uno de los accidentes más característicos de la Luna, el Mare Crisium, una gran cuenca de impacto que se formo hace unos 3.900 millones de años y situada cerca del limbo Este de nuestro satélite. Debido a su cercanía al limbo lo vemos ovalado siendo aparentemente mayor su diámetro de Norte a Sur que de Este a Oeste, en realidad es efecto de perspectiva pues de Norte a Sur mide unos 570 km mientras que de Este a Oeste mide unos 620 km.

Los muros que lo rodean tienen alrededor de 3000 metros de altura y cuando la Luna se encuentra en la fase apropiada, alrededor de tres días después de nueva o dos días después de llena, nos muestran un aspecto impresionante.

En el centro del muro Oeste (izquierda en la fotografía) hay dos promontorios: el Promontorium Olivium (al Norte) y el Promontorium Lavinium (al Sur). Al Este del Promontorium Lavinum podemos ver un cráter semí enterrado por la lava, se trata de Yerkes, más al Sur, y pegado al muro oeste del Mar, tenemos otro cráter parecido, se trata de Lick, ambos cráteres tienen unos 30 km de diámetro. Al Este de ambos cráteres podemos observar un cráter algo menor, se trata de Picard, de unos 23 km de diámetro, es un cráter muy profundo para su diámetro pues tiene unos 2.500 metros de profundidad, es evidente que se formo con posterioridad al impacto que dio lugar al mar. El interior del mar este repleto de dorsales formadas por la lava al enfriarse.

De nuevo Júpiter


Tras varios meses sin poder observarlo esta madrugada he podido volver a ver mi planeta preferido. Aún faltan cerca de cuatro meses para la oposición por lo que el diámetro aparente aún es relativamente pequeño, alrededor de 36" contra los 47" que tendrá a principios de enero de 2014, pero ya se pueden empezar a realizar observaciones y fotografías interesantes.

Júpiter es un planeta muy fácil de localizar y observar, su gran brillo, su color perfectamente blanco y su absoluta falta de centelleo lo hacen inconfundible. En estos momentos basta con que dirijamos nuestra vista hacía el horizonte Este a partir de las tres de la madrugada y esa estrella extremadamente brillante que destaca sobre todas las demás es Júpiter.

Con unos simples prismáticos podremos ver un pequeño disco acompañado de sus principales satélites perfectamente alineados. Con los más pequeños telescopios podremos empezar a observar los detalles del planeta destacando dos bandas oscuras paralelas al ecuador. Con aberturas medias podremos observar varias bandas además de otros detalles y empezar a distinguir diversas tonalidades de color.

Los detalles de Júpiter varían de aspecto pues lo que vemos es su atmósfera, resulta apasionante estudiar la meteorología de otro mundo.

Esta temporada Júpiter, tras varios años de darnos sorpresas, por ejemplo en el 2010 desapareció una de las bandas ecuatoriales, presenta su aspecto más "normal".  Las dos bandas ecuatoriales se presentan bien marcadas, más ancha la SEB (Banda Ecuatorial Sur) que además parece desdoblada. Es el aspecto habitual del planeta, aunque seguro que cuando menos lo esperemos nos dará alguna sorpresa.

miércoles, 10 de julio de 2013

Saturno: 2010 - 2013


El planeta Saturno es quizás el más bello espectáculo celeste que podemos observar incluso con telescopios modestos.

Su disco no nos muestra muchos detalles, al contrario del otro gran gigante gaseoso de nuestro Sistema Solar: Júpiter. Por el contrario, y para compensar, nos muestra una imagen única, su fabuloso sistema de anillos.

Los anillos de Saturno no son sólidos, como podríamos pensar observándolos. En realidad están compuestos por millones de pequeñas partículas que rotan alrededor de su plano ecuatorial.

Visualmente, y con equipos amateurs, podemos observar tres anillos. El anillo A es el más exterior, el anillo B esta en el centro del sistema de anillos y es el más brillante, entre ambos podemos ver una fina línea oscura, la división de Cassini, fácilmente visible con pequeñas aberturas si los anillos están suficientemente inclinados, el anillo C es mucho más oscuro y resulta difícil de observar.

El eje de rotación de Saturno no es perpendicular al plano de su órbita y desde nuestro planeta podemos ver los anillos más o menos inclinados con respecto a nuestra visual. Cuando están de perfil apenas son visibles, en cambio cuando están más inclinados resultan espectaculares.

En la animación podemos observar el cambio en la orientación de los anillos de Saturno entre los años 2010 y 2013. Seguirán inclinándose cada vez más hasta llegar al máximo en el año 2017. Luego volverán a observarse cada vez más de perfil. En este gráfico podemos ver el proceso completo.


Tengo muchas ganas de que llegué el 2017 y ver de nuevo los anillos de Saturno en su máxima inclinación. Desgraciadamente desde el Hemisferio Norte cada año, hasta el 2017, lo tendremos a menor altura sobre el horizonte, es algo que representa un grave inconveniente para poder observarlo y fotografiarlo con detalle, ya se nota en la fotografía realizada en junio de 2013, tiene una definición más pobre que las anteriores. A pesar de todo Saturno con los anillos en su máxima inclinación es todo un espectáculo.

M 20


La Nebulosa Trífida es uno de los más interesantes objetos de cielo profundo. Resulta sencillo localizarla, basta con ir a la zona Oeste de Satigario, podremos ver tres brillantes estrellas alineadas de Norte a Sur, si nos dirigimos a la situada al Norte (Lambda Sagitari)  y nos desplazamos unos pocos grados al Oeste podremos observar la Nebulosa Laguna (M 8), visible a simple vista en cielos oscuros, a poco más de un grado al Norte podremos ver la Trífida. Recomiendo la observación de esta magnifica zona con unos buenos prismáticos o con un telescopio de gran campo, podremos observar la "Laguna", la "Trífida" y el cúmulo abierto M 21, una formidable visión de conjunto.

La Trífida es una nebulosa con una débil luminosidad superficial, aunque con un telescopio de abertura media puede observarse perfectamente. La zona meridional es mucho más visible que la zona Norte, a ello contribuye la brillante estrella situada en el centro de la mitad Norte de la nebulosa y que nos deslumbra dificultando la observación.

La mitad Sur de la Nebulosa nos muestra detalles, en concreto podremos observar (con aberturas de 200 mm en adelante y un cielo oscuro) las bandas oscuras que la dividen y que le han dado el nombre de "Nebulosa Trífida".

En el centro de la zona Sur podremos observar una preciosa pareja de estrellas de la 7ª magnitud pegadas la una a la otra, son la HIP 88330 y la HIP 88333 (esta última tiene una compañera de la 10ª magnitud).

La mitad Norte de la nebulosa esta presidida por una brillante estrella de 5.5 magnitud: la HIP 88298. Esta zona de la nebulosa es mucho más difusa y resulta difícil observarla si no disponemos de un cielo bien oscuro.

En las fotografías en color podemos observar mucho mejor esa diferencia entre las dos partes de la nebulosa. La zona Sur es una nebulosa de emisión que se nos presenta con un acentuado color rojo, en cambio la zona Norte es una nebulosa de reflexión de color azul. Esta diferencia entre las dos partes de la M 20 hace que utilizando filtros tipo UHC (imprescindibles si tenemos algo de contaminación lumínica) la zona Sur destaque mientras que la zona Norte apenas sea observable. Lo mismo ocurre en fotografía, utilizando filtros anti contaminación lumínica la zona Sur queda perfectamente retratada mientras que la zona Norte se ve mucho más difusa y débil. Esto es debido a que las nebulosas de emisión emiten en unas bandas del espectro muy concretas que podemos aislar mediante filtros, en cambio las nebulosas de reflexión emiten en espectro continuo y cualquier filtro anti CL reducirá considerablemente la señal.

En esta fotografía he utilizado un filtro anti CL, el CLS-CCD. Desde el Montseny, mi lugar habitual para observación y fotografía de cielo profundo, los objetos con una declinación meridional como esta nebulosa resultan complicados. El horizonte Sur del Montseny esta fuertemente degradado por la contaminación lumínica procedente del Área Metropolitana de Barcelona y eso dificulta considerablemente la observación y fotografía de cualquier objeto visible en el horizonte meridional.

La distancia que nos separa de la Nebulosa Trífida es de unos 5000 años-luz, aproximadamente la misma que nos separa de su vecina M 8 (la Nebulosa Laguna), por lo que ambas nebulosas deben estar muy cercanas entre si.

domingo, 16 de junio de 2013

Saturno a mediados de junio de 2013


Este año, al igual que el anterior, y debido a mi orientación NE, no puedo fotografiar Saturno desde mi domicilio por lo que me veo en la necesidad de desplazarme al Observatorio de Tiana.

El inconveniente es que el observatorio solo esta abierto los viernes noche y que coincida un viernes con cielo despejado es algo que estos últimos meses no ha sucedido. Este viernes el cielo estaba despejado y no he querido desperdiciar la ocasión. Desgraciadamente las condiciones eran peores de las esperadas debido a un fuerte viento y humedad que producían una elevada turbulencia atmosférica por lo que la imagen no tiene la definición suficiente. Espero que los próximos viernes las condiciones sean mejores y así sacar mejores resultados.

Este año los anillos están más inclinados lo que aumenta la espectacularidad de este planeta y durante los próximos años aumentará su inclinación hasta llegar al máximo en el año 2017.

lunes, 15 de abril de 2013

M 64



M 64, conocida como la "Galaxia ojo negro" debido a la franja oscura que rodea su núcleo por el NE, es una de las galaxias más asequibles para pequeños telescopios.

Para localizarla debemos seguir la alineación formada por las estrellas Gamma, Delta y Epsilon Virginis, todas de la 3ª magnitud. Siguiendo la misma alineación podemos observar otras dos estrellas más débiles: Alfa y Beta Comae Berenices, de aproximadamente la 4.5 magnitud y formando un triangulo rectángulo con estas dos y al Oeste de Beta podemos ver otra estrella también de la 4.5 magnitud: Gamma Comae Berenices; notaremos que Gamma es la más septentrional de un grupo de estrellas de la 4ª y 5ª magnitud, el cúmulo abierto Mel 111.  Si buscamos a 1/3 de camino entre Alfa y Gamma Comae Berenices podremos encontrar la galaxia M 64, la cual es visible con un buscador de 9X50 en un cielo aceptablemente oscuro.

Con el refractor de 120 mm aparece como una nube ovalada con una brillante condensación central. En un cielo bien oscuro y con poca turbulencia atmosférica se puede llegar a adivinar el "ojo negro" como una zona oscura arqueada que rodea el núcleo de la galaxia y utilizando aberturas entre 100 y 150 mm. Con aberturas de 8 a 10" se observa perfectamente ese cinturón oscuro desde cielos con una contaminación lumínica moderada, como por ejemplo el del Montseny. Hay que utilizar un aumento medio, aproximadamente de 0.5 veces el diámetro del objetivo en mm.

La M 64 esta inclinada poco más de 30º con respecto a nuestra visual, por tanto podemos ver su estructura con bastante claridad. Es una galaxia espiral con un núcleo masivo y brillante, con brazos espirales poco marcados, clasificada como un tipo intermedio entre Sa y Sb. Esta galaxia presenta la particularidad de que la zona central gira en el sentido de las agujas del reloj mientras que la zona exterior gira en sentido contrario. Se piensa que ello es debido a que en el pasado una galaxia de menor tamaño colisiono con M 64 fusionándose ambas galaxias. En la región que separa las dos zonas hay una intensa actividad de formación estelar. Eso es el "ojo negro" una banda de gas y polvo donde se están formando millones de estrellas.

Su distancia a nosotros aún no está clara, hay cálculos que la sitúan a unos 16 millones de años-luz, otros la sitúan a la misma distancia que el resto de integrantes del cúmulo de galaxias Virgo-Coma, a unos 40 - 50 millones de años-luz, lo cual parece ser lo más probable. De ser cierto este calculo sería una espiral gigante, con una masa cinco veces superior a la de nuestra galaxia, la Vía Láctea, un tamaño comparable al de M 104, la "Galaxia Sombrero". Por lo general las galaxias espirales tipo Sa son más masivas que las Sb (como la M 31 en Andromeda o nuestra Vía Láctea) y mucho más masivas que las Sc (como la M 33).